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Cuatro alcaldes socialistas del sur rompen el pacto para realojar chabolistas

El consenso sobre realojamientos de chabolistas alcanzado el 28 de julio con un pacto entre el Gobierno regional y la Federación Madrileña de Municipios (FMM) ha saltado por los aires. Los alcaldes socialistas de cuatro importantes municipios del sur (Getafe, Fuenlabrada, Parla y Pinto) han decidido romper con el acuerdo que pretendía distribuir a 1.600 familias chabolistas de la región en 50 municipios en función de su censo de población.Este método buscaba acabar con las continuas protestas que genera el realojamiento de población marginada en los municipios del sur, que consideran que soportan una carga que corresponde a la capital (de donde proceden la mayoría de los chabolistas).

Para justificar su retirada, los regidores tachan a la Federación Madrileña de Municipios, organismo intermunicipal de coordinación política, de "oscurantista", y se quejan de que no han podido dar su opinión porque nadie les ha consultado, en un asunto "tan delicado". Estos alcaldes consideran, además, que la FMM debería haber esperado antes de firmar este acuerdo, porque su directiva en funciones, presidida ahora por el PP, debe renovarse en septiembre, después de que las elecciones del 13 de junio dieran mayor peso al PSOE.

En la firma del pacto estuvieron presentes el alcalde de Villanueva de la Cañada y presidente de la FMM, Luis Partida, del PP, y también sus vicepresidentes, el alcalde de Leganés, José Luis Pérez Ráez, del PSOE, y la alcaldesa de San Fernando de Henares, Monserrat Muñoz, de IU. Los tres defendieron el acuerdo y aseguraron que se adoptó por consenso.

Luis Partida cree "improcedente e inverosímil" la actitud de los cuatro regidores del sur. "Nosotros sólo hemos plasmado en un convenio lo que el comité ejecutivo de la FMM aprobó por unanimidad de sus 25 miembros a finales de abril", asegura. "Lo más incomprensible es que el promotor de aquel acuerdo fue el alcalde de Getafe, Pedro Castro, uno de los que ahora hablan de oscurantismo", añade. "Tampoco comprendo cómo el actual regidor de Parla se desvincula del pacto cuando su predecesor en el cargo estuvo de acuerdo con él", matiza. PASA A LA PÁGINA 3

Los alcaldes del sur exigen que los municipios con mayor renta asuman más chabolistas

VIENE DE LA PÁGINA 1 El convenio establece que, por ejemplo, un municipio cuya población suponga el 2% de habitantes de la región debe acoger esa misma proporción de familias chabolistas. De esa cifra hay que descontar los realojamientos asumidos desde 1995. Así, en Getafe, con 144.000 habitantes, deberían ser realojadas 48 familias; en Fuenlabrada (167.000 vecinos), 68 familias; en Parla (71.000 habitantes), 22 familias y en Pinto (26.000 residentes), 11 familias. El alcalde en funciones de Fuenlabrada y los regidores de Parla y Pinto consideran que en el reparto por municipios de las familias chabolistas deben de tenerse en cuenta otros criterios además del censo de población, como, por ejemplo, la renta per cápita de la localidad."Nadie que conozca la evolución de nuestros pueblos puede tacharnos de insolidarios; nos desvincularnos del acuerdo para exigir justicia no por insolidaridad", añaden. Acusan, asimismo, al Ayuntamiento de Madrid de desarrollar políticas "insolidarias con sus vecinos más desfavorecidos que tienen como resultado la marginación y la infravivienda".

Manuel Robles, alcalde en funciones de Fuenlabrada, explica que su municipio no forma parte de la comisión ejecutiva de la FMM que decidió el sistema de distribución de chabolistas. "Nuestro equipo de Gobierno se fue enterando de lo que se decidía por la prensa y, eso sí, una vez firmado el convenio nos lo enviaron", relata. El alcalde de Pinto, Antonio Fernández, es vicepresidente segundo de la FMM pero asegura que lleva un año sin asistir a las comisiones ejecutivas de este organismo "por el presidencialismo de su directiva". De ahí que no participara en el acuerdo sobre realojamientos.

El alcalde de Parla, Tomás Gómez, ya mantuvo un rifirrafe antes de la firma del convenio con el consejero de Obras Públicas, Luis Eduardo Cortés, tras su negativa a realojar más chabolistas de la capital en su localidad "porque está fuera de los planes de desarrollo y ya tiene demasiada marginación". Su predecesor en el cargo, José Manuel Ibáñez, también del PSOE y miembro de la ejecutiva de la FMM, aprobó el convenio firmado pero Gómez no se siente obligado por ello a aceptarlo. "No voy a asumir un acuerdo del que no me han informado y que perjudica a mi municipio", concluye Gómez.

Por su parte, el alcalde de Leganés, José Luis Pérez Ráez, sigue considerando "positivo y razonable" el convenio que firmó como vicepresidente de la FMM (ahora es candidato a su presidencia). No critica la postura de sus compañeros de partido pero se pregunta por qué se rechaza un acuerdo que se adoptó por unanimidad.

La FMM no tiene ningún mecanismo jurídico para obligar a los ayutamientos a acatar sus decisiones. Sólo puede darles sugerencias. Pero la aparición de cuatro voces díscolas puede llevar a una cascada de deserciones porque, según los propios alcaldes opuestos al pacto, existen también voces críticas en ayuntamientos del PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de agosto de 1999

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