Dervish encabeza el cartel de la Luna Celta y Pardiñas

El que se avecina es un fin de semana grande para el aficionado al jolgorio celta. Por un lado, la localidad toledana de Real de San Vicente (a una hora de camino desde Madrid) celebra su tercer Festival de la Luna Celta; por otro, el encuentro más añejo de toda Galicia, la Festa e Feira de Pardiñas (Lugo), alcanza su vigésima edición. En ambos casos, los irlandeses Dervish figuran como la banda más destacada. Dervish es un septeto de Sligo al que sus paisanos tienen por herederos de la mítica Bothy Band. Sus visitas a los escenarios españoles han sido escasas, pero, curiosamente, su último doble álbum está grabado en directo por estos lares: se titula Live in Palma y recoge una intensa actuación de abril de 1997. La banda milita en el sector más tradicionalista de la música irlandesa, con un repertorio a secular y el signo distintivo de una magnífica vocalista, Cathy Jordan.En el caso de La Luna Celta, que se celebra mañana, el cartel se completa con dos formaciones vascas (Alboka y el acordeonista Kepa Junkera), dos asturianas (Llan de Cubel y los noveles Brenga Astur) y una gaitera gallega, Cristina Pato.

El acordeonista Kepa Junquera es la baza más segura tras superar los 50.000 ejemplares de su Bilbao 00:00h. un disco doble salpicado de ilustres colaboradores. Puede ser curioso contrastar su propuesta con la de Alboka, el proyecto de otro acordeonista, Joxan Goikoetxea. Su segundo álbum, Bi beso lur, figura entre las obras más hermosas de la música tradicional vasca.

Las aportaciones del Principado corresponden a una formación balbuceante, Brenga Astur, y su banda más sólida y admirada, Llan de Cubel. Galicia está representada por la joven Cristina Pato, una gaitera cuyo desparpajo no disimula lagunas técnicas todavía notables.

Por su parte, Pardiñas, una pedanía de Guitiriz, se erige como la alternativa más genuina y entrañable de entre los festivales gallegos, frente al oficialismo de Ortigueira. Fruto del empeño personal de Alfonso Blanco, un cura obrero de los que casi no quedan, Pardiñas sobrevive con 400.000 pesetas de ayuda de la Xunta de Galicia y el trabajo de la asociación cultural Xermolos. La media de asistentes ha rondado en las últimas ediciones las 15.000 personas. El cartel arranca el sábado con grupos aún menores (Caldaloba, Ith y Os Redullos y Shebeen), para dar paso el domingo a Dervish, el grupo de danzas vascas Mendi Alde, la investigación folclorista de A Quenlla y la gaita endiablada del pontevedrés Xosé Manuel Budiño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de agosto de 1999.

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