La N-II, a su paso por Fraga
Fraga, ciudad enclavada en un colorido y fértil valle, cuenta hoy, y por esas cosas del progreso, con un altísimo índice de siniestralidad en la N-II a su paso por el interior del casco urbano y accesos.Entendemos que las causas son varias, pero nos preocupa en especial una: la irresponsabilidad, tanto sea de conductores como de diferentes administraciones con competencias en esta travesía.
Como resultado de esta situación se suceden los accidentes mortales, sinónimo de desolación y dolor.
Los accesos a la ciudad de Fraga por la N-II en ambos sentidos, con pendientes que alcanzan el límite máximo permitido, cuentan con seis carriles de frenado en escasos kilómetros, todo un récord. Sin olvidar varias peligrosas y mal trazadas curvas, algunas con un historial de víctimas demasiado abultado.
La solución, la variante de Fraga, ya aprobada y adjudicada, tardará no menos de cuatro años en llegar. Hasta entonces, ¿continuaremos con esta macabra situación de dolor y muerte o alguien, haciendo uso de sus competencias, hará algo que realmente reduzca a mínimos esta situación.
También se impone la responsabilidad de todos los conductores-usuarios, respetando los límites de velocidad, utilizando los carriles de frenado en caso de emergencia y tomando el desvío gratuito habilitado por la A-2 para vehículos pesados.
Conclusión: nos compete a todos evitar tantos accidentes, no eludamos esa responsabilidad.- . .


























































