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Universitarios de 47 países debaten en Alcalá sobre su papel en Europa

Los estudiantes elaborarán una Carta Magna con sus peticiones

Más de 400 estudiantes, representantes de 107 universidades de todo el mundo, formaron ayer en Alcalá de Henares, Madrid, el Congreso Interuniversitario de los 500. Bajo el lema Los estudiantes construyen Europa, los delegados de 47 países debatirán durante una semana sobre el papel de los universitarios en la Europa del siglo XXI. Una Carta Magna con sus conclusiones se enviará al Parlamento Europeo.

Los estudiantes persiguen que la unión de Europa no sea "sólo económica", según el presidente del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), José Manuel García Prieto. El congreso terminará el viernes con la aprobación de una Carta Magna de los estudiantes europeos (o Manifiesto de Alcalá), que recogerá "más que derechos, las reivindicaciones" de los reunidos. Entre ellas estará, según García Prieto, "un libre tránsito de la titulación o una homologación automática de títulos" para que en la Unión Europea no sea "única sólo la moneda". Los estudiantes se quejan de que no han participado en el proceso de unificación, aun siendo los universitarios actuales los "futuros líderes" del continente."Uno de los objetivos del encuentro ya se ha cumplido con la cita de 400 representantes de los estudiantes de 106 universidades de 46 países", la mayor reunión de este tipo de Europa, dijo el presidente de los estudiantes alcalaínos, sin incluir en sus cuentas a una representante de la Universidad de Teherán que había retrasado su llegada por los conflictos de estos días en su país. Todos los países de la Unión Europea menos Luxemburgo, que no tiene universidad, 14 del resto de Europa y 18 países de otros continentes están representados.

Contra el aislamiento

La asistencia de delegados de universidades no europeas está justificada por los "especiales vínculos" que Alcalá mantiene con otras universidades como las americanas y para "evitar el aislamiento" de unos estudiantes "privilegiados". De ahí el interés, según García, por contar con la presencia de representantes de universidades como las de Chiapas (México) y Guinea Ecuatorial. La universidad organizadora corre con los gastos de manutención y alojamiento de los convocados. Prácticamente todas las universidades públicas españolas han enviado una delegación; no así las universidades privadas.Entre los temas que se discutirán en los foros están la creación de una Oficina del Estudiante, la homologación de títulos entre países y la forma de facilitar la movilidad de estudiantes y profesores, las repercusiones de la mundialización en la enseñanza superior y el papel de los universitarios en las ONG.

El Manifiesto de Alcalá se hará llegar al Parlamento Europeo, al Consejo de Europa y a los Gobiernos de los participantes. Será otra de las labores de los reunidos: preparar una estrategia para hacer llegar sus propuestas a quienes puedan atenderlas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de julio de 1999