Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

De Barajas

Como vecino de Ciudad Santo Domingo afrontaba la fecha del 17 de junio con esperanza, ya que AENA nos había comunicado que el cambio de rutas que se produciría ese día desde el aeropuerto de Barajas terminaría con la pesadilla que estamos viviendo desde la inauguración de la tercera pista. Una vez más me siento engañado. El cambio de rutas nos ha traído más ruido, más contaminación química, más deterioro para nuestra salud. Ya no nos queda esperanza. Los vecinos de Santo Domingo seguimos siendo los más perjudicados de la zona. Cien por cien de los vuelos nocturnos y la práctica totalidad de los vuelos diurnos. Ésos han sido los cambios de rutas en que tenía fundadas esperanzas. ¿Qué me queda esperar? Señor ministro de Fomento, reconozco que ha ganado usted la partida, al menos conmigo. Renuncio a seguir peleando. No puedo añadir a mis preocupaciones cotidianas la de estar pendiente de cambios de radiales, decibelios, futuras ampliaciones. El nivel de angustia que me produce se une al perjuicio que está ocasionando a mi salud, así que me marcho. Trataré de vender mi casa, y si no lo consigo, nos veremos en los tribunales, porque demandaré a AENA por haberme llevado a la ruina.

Y todos los afectados por la tercera pista y por las ampliaciones que se avecinan, que abran bien los ojos. El Gobierno del Partido Popular no va a escuchar la opinión de los ciudadanos expresada en las recientes elecciones municipales.

Todos los alcaldes que se opusieron con fuerza a la agresión que estamos sufriendo han salido reforzados, y los que no, se han ido a sus casas. Ésta es la opinión de los ciudadanos: no a la ampliación de Barajas.

Pero el ministro de Fomento, como miembro del Gobierno del Partido Popular, atiende antes a las razones de las compañías aéreas, a los grupos de presión y a las razones de empresas constructoras que van a hacer un sabroso negocio con la ampliación de Barajas para luego cerrarlo y hacer un nuevo aeropuerto. Pero eso no me va a impedir decirle al señor ministro que yo, como otros muchos vecinos afectados por la ampliación de Barajas, la que se hizo y la que se hará, no queremos la tercera pista, no queremos la ampliación prevista, no le queremos de ministro de Fomento, no queremos a un Gobierno que le tiene a usted de ministro.

Dentro de pocos meses los ciudadanos afectados por esta ilegalidad de ampliación seremos convocados a las urnas y podremos expresar nuestra opinión sobre un Gobierno, el del Partido Popular, que en este tema, como en tantos otros, gobierna para determinados intereses económicos y no para sus ciudadanos.

Tan preocupados como están porque en su España del "todo va bien", la oposición, sin apenas esfuerzo, recorta diferencias sin que ellos acaben de despegar. Desde luego, ampliando Barajas me temo que despegará aún menos. Los ciudadanos nos estamos dando cuenta de para quiénes están gobernando. Los partidos de la oposición lo tienen bien claro: ni una peseta más para Barajas y construcción de un nuevo aeropuerto para Madrid.

Por último, diría al señor ministro de Fomento y a la señora ministra de Medio Ambiente que abandonen por unas horas la moqueta de su despacho y que bajen a la calle a mezclarse con la gente que paga sus sueldos.

Pasen ustedes unas horas en los pueblos y urbanizaciones afectados por la ilegalidad de sus actuaciones, hablen con la gente, escuchen la agresión acústica y después decidan. Eso sí, si van por Ciudad Santo Domingo no la hagan cuando exista configuración sur: el tener que soportar un avión a menos de doscientos metros sobre nuestras cabezas cada treinta segundos es una tortura que no deseo ni a mis peores enemigos.- .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de julio de 1999