Desalojada la fiesta ilegal de Torroella e intervenidos los equipos musicales

Torroella de Montgrí - 07 jul 1999 - 22:00 UTC

Los Mossos d"Esquadra desalojaron ayer del paraje de Punta Milà, en Torroella de Montgrí, a los participantes en la convocatoria tecno que, sin autorización, se venía celebrando desde el sábado. La policía autonómica desplegó un gran operativo para obligar a los participantes a abandonar el lugar y se incautó de los potentes equipos musicales y del material con que se celebró la fiesta. En los últimos días, debido al cerco policial, se había ido reduciendo el número de personas, que pasó de las 2.000 iniciales a 200. Durante la operación se produjeron escenas de tensión entre los jóvenes y los agentes policiales.

Un asistente se quejaba de que la prohibición del tráfico que aplicaron los Mossos d"Esquadra durante la celebración de la fiesta ilegal obligó a los concentrados a caminar cinco kilómetros para buscar comida y agua. Otros participantes -la mayor parte de los concentrados eran extranjeros- coincidían en que a menudo eran expulsados de fiestas similares en países europeos, pero nunca de tan malos modos. A última hora de la tarde de ayer, los mossos continuaban cargando en un camión, que resultó insuficiente, una gran cantidad de altavoces y amplificadores que iban apareciendo en el interior de los vehículos que abandonaban Punta Milà. La incautación se realizaba para hacer frente a una posible sanción para los organizadores de la fiesta, que carecían de la pertinente autorización. Hasta el momento, la policía no ha dado con el organizador del evento, que según algunos testimonios responde al nombre de Frank. Entre los vehículos que ayer descendían por el camino de Punta Milà, un paraje escarpado situado junto a la costa, se encontraba un autobús que hacía las veces de café-restaurante. Muchos participantes coincidieron en señalar que será difícil encontrar a un único responsable del gran montaje sonoro desplegado. La gran muralla de altavoces de la carpa central de baile se había formado por la adición de multitud de equipos diversos, muchos de ellos alquilados. La preocupación de los propietarios de estos equipos era burlar el control de los Mossos. Los agentes encontraron algunos equipos parapetados tras montones de basuras en uno de los camiones. Una participante explicó que se habían entablado negociaciones con las autoridades y que se habían comprometido a abandonar el lugar inmediatamente, aunque nadie les advirtió de la intención de confiscar los equipos musicales. Esta participante, que responde al nombre de María Rosa, lamentó el incidente en que una periodista de TV-3 recibió una pedrada en la cabeza y aseguró que era un caso aislado. La mayoría de los participantes conocieron la cita a través de Internet y se apuntaba que quizá este medio había hecho que se desbordara el evento y que acudiera más gente de la prevista. Este tipo de fiestas tecno son frecuentes durante el verano en toda Europa. "No pedimos permiso, es como cuando alguien se va un domingo al campo y se lleva un radiocasete, aunque nuestra música requiere unos aparatos un poco más potentes", dijo María Rosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de julio de 1999.

Lo más visto en...

Top 50