Barça sí, Núñez no

"La historia de Núñez es la de la peor especulación en Barcelona, la del intento de derribar la casa Golferics, salvada por los vecinos, la de mil problemas laborales". Lo dijo anteanoche el vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB), Andrés Naya, durante una asamblea vecinal celebrada en Les Corts. Naya se sumó a los organizadores e hizo un llamamiento al barrio y a toda Barcelona para "frenar a Núñez" y evitar que el proyecto lúdico-comercial denominado Barça 2000 salga adelante. Se trata de un complejo con bares, restaurantes, 29 salas de cine y una zona cultural integrada por museos relacionados con el deporte. El club estima que el número de visitantes anuales será de 7,3 millones de personas. Hacía mucho calor, pero no sólo por eso estaba caldeado el ambiente del teatro de la parroquia de Sant Ramon Nonat, muy cerca del Camp Nou. La sala tiene cabida para unas 250 personas. No había menos de 600: apiñadas, sudando y aplaudiendo las intervenciones de quienes proponían medidas contra el plan del Barça. Con una precisión: no están contra el club -varios de los asistentes se definieron como culés y socios-, sino contra un proyecto que llevaría al barrio el doble de gente de la que va a Port Aventura o los fines de semana al Maremàgnum. Un equipo de arquitectos está construyendo una maqueta del "horror", en palabras de los propios vecinos, que no dudan en exigir a los partidos que se han expresado en contra (IC y ERC)que mantengan el tipo y no permitan su aprobación definitiva. Un segundo equipo participó en la asamblea y proyectó una serie de transparencias sobre las que se había superpuesto el futuro: bloques de hasta ocho plantas. Y sobre todas ellas, los 100.000 metros de zona verde, algunos de ellos a 24 metros de altura. "Esas zonas verdes son los terrados de los edificios", explicó un miembro de la comisión. A medida que se iba describiendo el proyecto, los ánimos se iban exaltando y la temperatura del local, subiendo. Cuando el público tomó la palabra fue más directo. La primera intervención fue para pedir un calendario "de movilizaciones". La segunda recordó que el alcalde tiene pendiente la inauguración de una biblioteca, "un momento excelente para cantarle las cuarenta". El tercer vecino que habló estaba irritado. En fechas pasadas, algunos energúmenos que acudían al campo arremetían contra quienes tenían pancartas. "No entienden que no estamos contra el Barça, sólo contra su directiva". Hubo varias intervenciones para recordar que el Barça y Les Corts han convivido durante decenios y que el único problema es que, en los últimos tiempos, la junta actúa con prepotencia. Una anécdota: cuando el Barça fue recibido por el papa Juan Pablo II, a Núñez le escribieron un discurso del que borró una frase. Tenía que decir: "He aprendido mucho de usted". La suprimió, explicó Naya, "porque se cree un Dios y no aprende ni del Papa". La intervención siguiente sugería que, los domingos de partido, "los vecinos del barrio salgan con sus coches a bloquear las calles del distrito". El plazo de alegaciones termina formalmente el 4 de agosto, pero la FAVB ha recibido garantías de que se ampliará hasta septiembre. Un portavoz municipal confirmó ayer este punto.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS