El grupo Hermana Mary plasma sus obsesiones en un nuevo disco
Gran parte de los grupos de pop dan rienda suelta a sus inquietudes musicales apoyándose en melodías alegres y frescas, como respaldo de letras mayormente optimistas. Sin embargo, hay quien piensa que, como decían los granadinos 091, la espina es lo bello de la rosa. No hay un concepto universal de belleza, por lo cual también hay quien la busca en la poesía retorcida y en las espinas que minan la existencia. Es el caso de Hermana Mary, quinteto bilbaíno que ha plasmado sus obsesiones en un segundo disco que se titula Incertidumbre (Discos Suicidas) y que presenta mañana (22.00; 700 pesetas) en la sala Kafe Antzokia de Bilbao. Gritos de terror, arreglos de cuerda entre la relajación y lo siniestro y acoples aderezan una colección de cinco canciones (dos producidas por Corcobado) que se completa con una pista multimedia que contiene el vídeo de Suicidio. Sus imágenes fueron filmadas por el propio teclista del grupo en los alrededores del bilbaíno mercado de La Ribera.


























































