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Paesa vació sus cuentas de 805 millones antes de simular su muerte

El ex agente de Interior opera con Aresbank pese a la presión judicial

Antes de simular su muerte, Francisco Paesa se llevó el dinero a la tumba. En junio de 1998, un mes antes de insertar su esquela en este periódico, el ex agente de Interior vació una cuenta en Aresbank (Banco Árabe Español) de Madrid en la que tenía 805 millones de pesetas, según revela un informe pericial que ha rastreado sus ingresos y pagos en esta entidad. Paesa transfirió su capital al banco Paribas de París a favor de una sociedad de su propiedad. Las cuentas de sus sobrinos Alfonso y Beatriz también quedaron a cero.

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La justicia ha vuelto a llegar tarde a la sede madrileña del Aresbank, en el número 257 del Paseo de la Castellana. El pasado 27 de octubre la policía registró la central de este banco, que preside Luis Vañó, y se incautó de decenas de disquetes informáticos con todas las operaciones de la división internacional del banco. En total se han examinado 64.598 registros contables y 2.067.136 anotaciones en las llamadas cuentas transitorias o internas, correspondientes al periodo comprendido entre 1995 y 1998. Pero de Paesa ya no queda ni un céntimo. Solamente el rastro de sus movimientos bancarios en doce cuentas nominales, a nombre de sociedades constituidas en paraísos fiscales, y la constancia de que, pese a la presión judicial y policial, ha seguido trabajando hasta hace muy poco con esta entidad bancaria y ha movido centenares de millones de pesetas mediante trasferencias y órdenes bancarias emitidas desde Nueva York (EEUU). Entre las cuentas investigadas en Aresbank destaca una de la que la justicia no tenía hasta ahora ninguna noticia. Se trata de la cuenta N20807-5 en dólares estadounidenses abierta a nombre de la sociedad Word Air Finance. En la cartulina de personas autorizadas para operar con ella figura Francisco Paesa Sánchez. Esta cuenta se abrió el 7 de abril de 1997, después de que quedara acreditada la activa participación de Paesa en la ocultación del botín de Luis Roldán, y en la misma se depositaron 5.029.985 dólares (805 millones de pesetas). El dinero llegó mediante una transferencia ordenada por la sociedad Fabinvest S.A. y procedía del Banco Atlántico de Nueva York.

Paesa operó con esta cuenta y efectuó desde fuera de España 20 operaciones diferentes que vienen detalladas en un informe del perito judicial Ángel Tamayo, fechado el pasado 20 de mayo. Diecisiete de estas operaciones fueron órdenes de pago a diversos paraísos fiscales, en especial Singapur, y tres de ingreso. Todas ellas firmadas por el propio Paesa.

A finales de mayo de 1998, Paesa ordenó transferir 3.968.940 dólares (635 millones de pesetas), el resto de su dinero, a favor de la sociedad Fabinvest, a una cuenta del Banque Paribas de París. En junio hizo otros pequeños pagos y el día uno de julio su cuenta millonaria quedó a cero. La esquela insertada por su hermana en este periódico aseguraba que había muerto en Tailandia el 2 de julio y que su cuerpo había sido incinerado.

Un viejo cliente

El ex colaborador de Interior durante la etapa socialista es cliente del Aresbank desde hace más de una década. Sus relaciones con este banco son tan fluidas que hasta colocó en el mismo a su sobrina Beatriz García cuando en 1994 se transfirieron a esa entidad desde Suiza los 1.700 millones que ocultaba Roldán en el país helvético. La sentencia del caso Roldán concluyó que Paesa ayudó al ex director general de la Guardia Civil a ocultar su botín suizo. La fortuna de Roldán recaló en varias cuentas vinculadas a Paesa en el Aresbank madrileño y desde allí se transfirió a un banco de Singapur, donde se le perdió la pista. Los dos testaferros contratados por Paesa para mover el dinero han muerto en Ginebra en extrañas circunstancias.

La juez Paloma García, titular del juzgado número 17 de Madrid, dictó el pasado mes de diciembre una orden de búsqueda y captura internacional contra él. En junio de 1998, el juez suizo Paul Perraudin había dictado otra orden similar por un presunto delito de blanqueo de capitales. Ninguna de las dos órdenes ha surtido efecto. Interpol tampoco ha conseguido localizarle.

¿Tienen algo que ver estos 805 millones de pesetas con el botín de Roldán que persigue la justicia? El perito señala en las conclusiones de su informe que no puede pronunciarse sobre estos 805 millones porque carece de la información bancaria de origen. Esta cantidad fue transferida a Madrid, a la cuenta de Paesa en el Aresbank, desde el Banco Atlántico en Nueva York.

Cuando en junio de 1994, la juez Ana Ferrer registró el Aresbank los 1.700 millones de Roldán ya habían volado con rumbo al Oversea Unión Bank de Singapur. Ahora, la historia se repite. Los millones se han vuelto a esfumar en dirección a París. ¿Cuál será el próximo salto?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de junio de 1999