Salud investiga la supuesta falsificación de guardias en el ambulatorio de Álora
El centro de salud de Álora (Málaga) está bajo sospecha. El distrito Coín-Guadalhorce del Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha abierto una investigación para determinar si los médicos del ambulatorio falsearon las horas de las guardias y cobraron servicios que en realidad no prestaron. El director del centro permanece apartado de su cargo desde hace poco más de un mes, cuando se detectaron las "anomalías" en una reunión rutinaria de trabajo.Inmediatamente se abrió un expediente informativo, que es intruido directamente por el distrito. Su director, Maximiliano Vilaseca, intentó quitar hierro al asunto: "No hay que presuponer nada, vayamos a no respetar el derecho a la presunción de inocencia. No ha faltado ni atención a la población ni dinero". No obstante, Vilaseca reconoció que al modificarse el horario de la jornada laboral normal y adelantarse las horas de las guardias se recortó el abanico de servicios que debía ofrecer el centro. La delegación no tiene un criterio claro sobre las "anomalías". Mientras unos técnicos interpretan que se trató de "un mero error y un incumplimiento administrativo", otros sostienen que si de la invetigación se desprende que los médicos cobraron servicios no prestados, habría que llevar el caso a la fiscalía. No es la única supuesta irregularidad investigada en Málaga. La delegación ordenó el martes pasado que se mire con lupa el expediente de 33 personas incluidas en la bolsa de trabajo ante la posible existencia de falsificaciones de méritos para obtener una mayor puntuación. La investigación se abrió después de que cuatro trabajadores, que hace dos años fueron expulsados de la bolsa por falsificar títulos, presentaran una denuncia por prevaricación contra el ex-delegado de Salud, Jaime Alonso, y un técnico. Los denunciantes fundamentaron su demanda en "la discriminación" cometida por Salud al expulsar a unos trabajadores de la bolsa y mantener a otros, pese a que en un recurso le habían advertido de las supuestas irregularidades. Salud reconoció que "por error" pasó por alto la información aportada en el recurso e inmediatamente ordenó investigar los 33 expedientes. Por otra parte, la delegación ha remitido a la fiscalía el caso de un odontólogo y dos ats que falsearon documentación para conseguir mejor ubicación en la bolsa, por si los hechos constituyeran un delito.


























































