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URBANISMO

San Juan y Argentaria pactan demoler el Parque Ansaldo sin contar con los vecinos

Se concibió como un barrio para la clase obrera, pero derivó en el primer núcleo marginal de Alicante. La barriada Parque Ansaldo, en las afueras de San Juan, tiene los días contados si prospera el plan del Ayuntamiento. El equipo municipal, en manos de una coalición de izquierdas, y Argentaria han alcanzado un acuerdo, sin contar con los vecinos, para la demolición de las viviendas, la reurbanización de la zona y el levantamiento de pisos de renta libre.

El convenio del Ayuntamiento con Argentaria, así como el proyecto de reurbanización de la zona serán aprobados hoy por el pleno de la Corporación. Sin embargo, la iniciativa municipal topa con el rechazo de los vecinos y de los propietarios: los primeros exigen ser realojados mientras que los segundos que se reconozcan sus derechos, es decir, exigen ser indemnizados. Los moradores actuales de Parque Ansaldo (unas 2.000 personas), un barrio levantado a principios de los años ochenta, son mayoritariamente familias marginales e inmigrantes. El barrio cuenta con 25 bloques de 24 viviendas cada uno. La propiedad se distribuye de la siguiente forma: 25 son particulares propietarios de pleno dominio, 180 viviendas son del Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) y el resto pertenecen a Argentaria, aunque los antiguos compradores mantienen abiertos varios frentes judiciales para recuperar la propiedad o, en su defecto, las cantidades entregadas. El concejal de Urbanismo, Manuel Giménez, argumenta así la necesidad del proyecto. "Nuestro objetivo es reconvertir la zona, y acabar con el estigma de marginalidad del enclave es decir, demoler las viviendas, reurbanizar el entorno y construir nuevas casas de renta libre", señala. Por lo que respecta a los realojos, el edil Giménez subraya que es una labor en la que tienen que implicarse todos los ayuntamientos de la comarca de L"Alacantí. "Nosotros realojaremos en San Juan a quien tengan derecho a ello, pero el resto tendrá que volver a sus municipios de procedencia", explica. Sobre la batalla jurídica que libran los propietarios contra Argentaria, Manuel Giménez asegura que es una cuestión ajena a la Corporación municipal. "Nosotros no tenemos ninguna responsabilidad este tema; por tanto, tampoco tenemos nada que negociar con los propietarios o los que litigan por la propiedad de las casas", comenta Giménez. "No nos moverán" Sin embargo, los vecinos y propietarios mantienen tesis diametralmente opuestas a las del responsable de Urbanismo. "De aquí no nos movemos ni a tiros, sino nos dan una nueva casa", comenta una señora, que habita ilegalmente una de las casas de Parque Ansaldo. "Las casas no se derribarán hasta que no se satisfagan las expectativas de derecho que tienen los litigantes a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo de 1991", argumenta Carlos Bravo, portavoz de uno de los grupos de litigantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 1999