EEUU revisa a la baja su crecimiento y Wall Street sufre la mayor caída del año

Madrid / Nueva York - 27 may 1999 - 22:00 UTC

El PIB de EEUU registró en el primer trimestre un crecimiento del 4,1%, cuatro décimas por debajo de lo anunciado inicialmente por el Gobierno. El dato aumenta las expectativas de una subida de tipos en EEUU. Frente al último trimestre de 1998, el crecimiento es 1,9 puntos inferior. Wall Street reaccionó con una caída de 235,2 puntos (2,2%), la mayor del año, pero, según los expertos, también la reactivación de la crisis en Brasil fue clave en la bajada. El dólar se fortaleció ante el euro, que llegó a depreciarse a 1,041 y más tarde se recuperó a 1,046.

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El producto interior bruto (PIB) estadounidense retrocedió casi dos puntos porcentuales en el primer trimestre del año con respecto al de los últimos tres meses de 1998. El Departamento de Comercio de EEUU no dejó ayer dudas, el PIB había crecido 4,1% entre enero y marzo contra el 6% registrado entre octubre y diciembre del año pasado. El dato del primer trimestre es inferior al 4,5% esperado por el Gobierno de EEUU y también está por debajo del 4,2% previsto por los analistas de Wall Street. Y también es menor al 5,5% registrado en el mismo trimestre de 1998.Aunque un PIB del 4,1% representa un fuerte crecimiento, la revisión a la baja ha revivido los temores a que la Reserva Federal (banco central) de EEUU suba los tipos de interés para frenar la inflación. Algunos expertos, sin embargo, añaden que el dólar fuerte permite a EEUU evitar tensiones inflacionistas, por lo que si hay una subida de tipos, ésta no sería superior a un cuarto de punto.

Por otra parte, ayer se conoció que el PIB francés sólo creció un 0,3% durante el primer trimestre, contra el 0,7% registrado en el mismo periodo de 1998. Este dato no empaña, sin embargo, las previsiones del Gobierno francés para todo el año (entre el 2,2% y el 2,5%), aunque es sensiblemente inferior al 3,2% registrado el año pasado, informa

Con la vista en Brasil

Tras conocerse el dato de PIB, la Bolsa de Nueva York reaccionó con un retroceso de 253,20 puntos (2,20%). En lo que va de semana, el Dow Jones ha perdido 3,35%. Expertos como Alberto Ruiz, de Analistas Financieros Internacionales, explican que el dato del PIB estadounidense influyó en la caída del índice Dow Jones, pero hubo otras dos importante causas: el avance de 171 puntos (1,62%) que Wall Street registró el miércoles y la reactivación de la crisis brasileña a raíz de los rumores de una devaluación en Argentina y del escándalo que involucra al presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso.

Esta causa es incluso para algunos analistas más inquietante que la contracción del PIB. Además, el efecto contagio se retroalimenta. Si una de las causas de la caída de Wall Street era la creciente inestabilidad brasileña, en la caída de 2,4% al inicio de la sesión de la Bolsa de São Paulo influyó el pesimismo de Wall Street. En estas situaciones, los inversores suelen realizar beneficios tan pronto éstos se producen, y es por ello que el alza del miércoles influyó en la caída de ayer.

Los analistas consultados tienen, además, otro argumento para restar importancia a la desaceleración del crecimiento estadounidense como causa fundamental del nerviosismo bursátil. Y es el hecho de que dos componentes fundamentales en la sustentación del crecimiento, el consumo privado y las inversiones, siguen aumentando.

El consumo privado aumentó un 6,8% interanual, la previsión inicial era del 6,7%, mientras que en el último trimestre del año pasado este aumento fue del 5%. La crisis latinoamericana preocupa porque EEUU cuenta con una reactivación de esas economías emergentes para suplir un posible descenso del consumo doméstico en EEUU y mantener así la actividad económica a través de las exportaciones. Es decir, que en vez de que los estadounidenses compren lo que se produce en su país, lo compren otros, lo que mantendría su producción.

Las inversiones fijas de no residentes, por otra parte, han sido también revisadas al alza y se sitúan en 7,9% durante el primer trimestre, frente a una previsión de 7,6%. No obstante, éstas se redujeron casi un 50% con respecto al último trimestre de 1998.

El dólar se mantiene fuerte frente a un euro que continúa depreciándose. En la sesión de ayer, el euro llegó a depreciarse a 1,041 frente al dólar aunque al final de la jornada se recuperó hasta 1,0460. El tipo de cambio fue fijado por el Banco de España en 1,0473 frente a 1,0535 de la jornada anterior.

Tanto Ruiz como otros analistas creen que a los gobernadores de los bancos centrales europeos no les preocupa su debilidad porque es un factor clave en la recuperación económica de Europa, que según los analistas, comenzará a notarse en el segundo semestre. Las declaraciones de ayer de Michel Camdessus, director general de FMI, y de Yves Thibault de Silguy, comisario europeo para asuntos monetarios, confirman que la caída del euro no preocupa a las autoridades monetarias. Ambos coincidieron en que "el descenso del euro es pasajero y que el euro no es débil sino que el dólar es muy fuerte".

Ruiz aporta un curioso dato. Según un cálculo de AFI tomando el tipo de cambio del euro y del ecu hasta 1998, si el euro existiese desde hace dos años y medio, su nivel mínimo frente al dólar en todo ese tiempo sería de 1,034.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de mayo de 1999.

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