Reportaje:

Preestreno mundial

Como si de un preestreno cinematográfico mundial se tratara. Así se puede calificar el evento deportivo que esta tarde se celebrará en el Estadio Olímpico de Sevilla. Sólo que en esta ocasión, el brillo de las estrellas de cine se verá sustituido por el de las principales figuras de la pista que se darán cita en el XVI Gran Premio de Atletismo Diputación de Sevilla. No habrá paseíllo de actores y actrices luciendo trapitos mientras caminan por una alfombra roja; en su lugar, los mejores atletas del panorama nacional e internacional competirán sobre la pista en esta prueba que, a todos los efectos, se considera como un adelanto del VII Campeonato Mundial de Atletismo que se celebrará en la capital andaluza del 20 al 29 de agosto. Casi un mes después de su inauguración y a falta de 85 días para el Mundial, el Estadio Olímpico se convierte de nuevo en el centro de la vida deportiva de la ciudad. El presidente del Comité Organizador de Sevilla 99, Alfredo Sánchez Monteseirín, confirmó ayer que se habían repartido todas las entradas, por lo que se espera un nuevo lleno en el coliseo de La Cartuja. No es para menos, porque el elenco de atletas responde a las expectativas creadas en torno a esta competición, que no son otras que las de servir de escaparate del Mundial. Así, atletas de la talla de Fermín Cacho (campeón olímpico en los 1.500 metros en Barcelona 92 y plusmarquista europeo), Reyes Estévez (campeón de Europa en 1.500 metros y bronce en Atenas 97), Yago Lamela ( plata en salto de longitud en pista cubierta en el Mundial de Maebashi), Roberto Parra o Lissette Ferri, llegan a Sevilla con un objetivo prefijado: intentar mejorar sus marcas antes del Mundial. El programa de competición del Gran Premio incluye citas ineludibles para los aficionados al atletismo. El duelo en los 3.000 metros entre Fermín Cacho y Reyes Estévez, ambos consagrados en los 1.500 metros, es la prueba reina de la tarde. Cacho, que cuenta con un palmarés impresionante y está considerado como el mejor atleta español de todos los tiempos, comentó que su carrera deportiva toca a su fin y que no le gustaría retirarse sin conseguir el único trofeo que le falta: la medalla de oro en un Mundial. "No soy tan joven como antes y me gustaría que la medalla que me falta la ganase en Sevilla", dijo ayer el corredor soriano. Otro de los encuentros que más expectación había creado era el enfrentamiento en salto de longitud entre el número uno del mundo, el cubano Iván Pedroso, y el asturiano Yago Lamela. Un inoportuno ataque gripal ha impedido a Pedroso acudir a Sevilla y el duelo tendrá que esperar a la última semana de agosto. No obstante, Lamela tendrá enfrente a uno de los mejores saltadores al aire libre de 1999: el jamaicano James Beckford, que encabeza la lista mundial con una marca de 8,41 metros. Ambos atletas mostraron que su rivalidad no sólo se circunscribe a la prueba de esta tarde, sino que también compiten en sus aspiraciones personales y profesionales. "Mi techo competitivo está por llegar. No tengo ni idea de hasta donde puedo alacanzar, pero espero llegar al Mundial con una marca superior", aseguró Lamela, crecido por su nueva marca al aire libre (8,26 metros) conseguida en Jerez el pasado sábado. El jamaicano Beckford no titubeó ante el desafío del atleta asturiano. "Mi objetivo en Sevilla 99 es la medalla de oro, por encima de la marca, pues ahora sé que puedo estar a unos niveles que antes no tenía", afirmó complacido el atleta caribeño, quien, no obstante, dijo estar "muy orgulloso" de poder competir con uno de sus grandes rivales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de mayo de 1999.