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"El teatro está sobrado de palabrería", dice Salvador Távora

"Si hay alguien equivocado, nunca jamás será el público; siempre será el teatro". Así de rotundo se pronunció ayer Salvador Távora, director y alma de la compañía La Cuadra, en la mesa redonda El futuro del teatro andaluz que organizó en Sevilla la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE). "El teatro tiene un problema grave y es que no encuentra acomodo en la sociedad actual. El teatro está sobrado de palabrería, de literatura y de conceptos viejos. Sigue la inercia del pasado y eso hoy ya no tiene sentido", argumentó Távora, un creador que ha sido capaz de llevar a 10.000 personas a una plaza de toros a ver su ópera Carmen. "Yo tengo una experiencia distinta y es que el teatro de texto y literario está funcionando. Estoy convencido de que cada vez motiva más a un público joven. Lo que ocurre es que hay que saber motivarlo", aseguró Juan Víctor Rodríguez Yagüe, director del teatro Lope de Vega de Sevilla. En la mesa redonda, que se celebró en la Diputación de Sevilla, se puso también de manifiesto la falta de un tejido empresarial en Andalucía. "Desde hace unos 10 años, los autores andaluces han alcanzado una buena consideración, pero sólo sobre el papel. Nos dan premios, se habla de nosotros en los medios de comunicación, aunque cada vez se nos representa menos", aseguró Alfonso Zurro, dramaturgo y director de escena. El problema, según el fundador de La Jácara, es que el desarrollo artístico que se ha producido en la comunidad -actores, directores, escenógrafos y escritores- no ha estado acompañado de un crecimiento de compañías y productoras. Para Julio Martínez Velasco, dramaturgo y crítico teatral, Andalucía tendría que seguir el ejemplo de otras autonomías, como Cataluña, en las que a nivel público y privado se ha fomentado el sentido "empresarial" en el teatro. Por su parte, el dramaturgo Antonio Onetti resaltó el carácter "narcisista" del teatro andaluz. "Nuestro teatro se basa cada vez más en individualidades y si no es capaz de relacionarse con el espectador, no sirve para nada", aseguró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de mayo de 1999