La cadena de ropa infantil Mothercare cierra 68 tiendas en el Reino Unido

Mothercare, especialista en ropa infantil, es la nueva víctima del incierto clima económico británico, de la creciente competitividad comercial y de la cautela del consumidor. La cadena, cuyos beneficios para 1998, anunciados ayer, señalan un descenso cercano al 50% respecto al ejercicio anterior, de 31 a 18 millones de libras (de unos 7.700 a 4.500 millones de pesetas), ha anunciado el cierre de 68 locales.Las perspectivas de futuro son, además, bastante negativas, dada la caída de las ventas del 6,8% registrada durante las siete últimas semanas. El deterioro de su actividad obliga al cierre de locales, en su mayoría de menor tamaño y ubicados en diversas ciudades británicas, según confirmó ayer Storehouse, cabeza de un grupo que también incluye los comercios Bsh.

La reestructuración implica un recorte de plantilla a nivel general de 240 empleados. Las dificultades de Mothercare parecen el reflejo de la crisis comercial de Marks & Spencer, que el martes anunció un descenso de los beneficios superior al 40%. Entre los grandes almacenes del grupo, los departamentos de moda fueron los más afectados por el deterioro de las ventas. Por el contrario, firmas como Next y French Connection, con respectivas cadenas de boutiques en el territorio británico, anunciaron esta misma semana resultados financieros saludables.

Los comercios de Next lograron esta primavera un incremento de ventas del 25,5% respecto al año anterior. La diferencia en el nivel de ventas sugiere una nueva tendencia en el consumidor británico.

Los clientes parecen volver la espalda a los comercios tradicionales, de larga presencia en el sector, y optar por las firmas jóvenes con locales modernos, continuos cambios de mercancía y dependientes dispuestos a ayudar. Next es uno de ellos. Tras establecerse en 1982 con moda femenina, fue paulatinamente ampliando su oferta hasta incorporar prendas infantiles en 1987.

Otros comercios especializados en ropa de bebés y niños, asentados en los últimos años, también han contribuido a la pérdida de atracción de Mothercare, cuyos locales se modernizan lentamente y las colecciones apenas varían de un año a otro. El grupo reconoció ayer que no espera mejorar sus beneficios en el presente ejercicio, dada la "volatilidad" de la actividad comercial y la necesidad de invertir en sus locales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de mayo de 1999.

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