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El Poder Judicial examina la actitud de los jueces con encuestas a abogados

La distribución de encuestas a abogados y procuradores sobre el comportamiento de los jueces es una de las iniciativas puestas en marcha por la Inspección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para intensificar el control de los juzgados y tribunales y provocar la mejora del servicio que prestan a los ciudadanos. Así lo explicaron ayer Ramón Sáez, vocal encargado de la Inspección, y el jefe de la misma, José María Bento.El Servicio de Inspección tiene previsto el envío a los decanos de los colegios de abogados y de procuradores de cuestionarios para distribuir entre el 5 % de sus colegiados, seleccionados "de forma aleatoria", para que contesten anónimamente sobre la "valoración de gestión" de los juzgados y tribunales que serán objeto de inspección.

Entre las preguntas, que deben contestarse con evaluaciones numéricas, de cero a 10, figura si el juez está presente en las declaraciones penales y cumple con el principio de inmediación, si recibe a los profesionales que lo solicitan, si el personal de la oficina judicial está presente y accesible durante el horario establecido, si los señalamientos se realizan de una forma racional y se cumplen con puntualidad, si el tiempo entre la presentación de la demanda y la citación a juicio es correcto, si las sentencias se dictan en plazo y las pruebas y demás diligencias no se alargan demasiado, y si se respeta la privacidad e intimidad de las personas que prestan declaración.

Historial de los jueces

El Servicio de Inspección va a contar desde este mes con un historial actualizado e informatizado de cada juez, en el que no se incluirán datos personales, pero sí los retrasos, expedientes o sanciones y en el que se constatarán los casos de "inexistencia de motivación de las resoluciones". Sáez explicó que no afectará a la función jurisdiccional y Bento aseguró que ese dato puede ser relevante para la promoción a determinados cargos judiciales.

Ambos magistrados recordaron que la Inspección del CGPJ cumple lo previsto en el Libro Blanco de la Justicia, "programa de gobierno del Consejo", según Sáez, quien dio cuenta de "la tensión que desea producir la Inspección, para provocar cambios culturales en los jueces, de modo que colaboren a mejorar la calidad del servicio al ciudadano".

En esta línea, la Inspección trata de mejorar la estadística, para tener un conocimiento más aproximado de la situación de los órganos judiciales, así como tratar adecuadamente las reclamaciones de los ciudadanos y los datos de los profesionales, a fin de conocer las disfunciones. Bento se refirió a la información que se facilita a Justicia sobre la creación de nuevos juzgados.

Entre los objetivos de esta etapa de la Inspección, aparte de la información con efectos disciplinarios, Sáez resaltó el propósito de potenciar la deliberación entre los jueces de tribunales colegiados, la inmediación y la escucha a las partes para mejor resolver. Como ejemplos de cambios procesales que no necesitan una modificación legal, mencionó la supresión del rutinario "dése cuenta a las partes" respecto a documentos que vienen de las partes, la subsanación de defectos durante la vista o la protección a la víctima como cuestión prioritaria a la declaración de si el juez es o no competente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de mayo de 1999