Un juzgado condena a una gasolinera de Sestao a indemnizar por una caída
Un juzgado de Barakaldo ha condenado a una estación de servicios de Sestao a pagar una indemnización de 1.021.212 pesetas a una cliente que resbaló y cayó en sus dependencias, sufriendo lesiones. El fallo judicial considera que el accidente tuvo lugar porque la gasolinera no había adoptado las medidas de limpieza necesarias un día que "estaba lloviendo abundantemente y el acceso al interior de la oficina de pago se encontraba totalmente resbaladizo, lo que la convertía en una superficie peligrosa". El juzgado de primera instancia nº4 de Barakaldo reconoce que si bien la existencia de la caída no alberga dudas, sobre las causas de la misma "existen versiones contradictorias". Así, los trabajadores de la gasolinera Galindo S.A. manifestaron que el día del suceso, el 5 de mayo de 1997, no llovía y que el acceso de entrada a la tienda no se encontraba resbaladizo sino que la mujer no llevaba calzado adecuado. Frente a estas afirmaciones, la demandante y sus testigos aseveraron lo contrario: que la víctima no corrió, que no había ningún felpudo dentro de la tienda que impidiera la caída, y que la causa del resbalón no fueron los zapatos que eran de agua. Las versiones contradictorias de las partes y de los testigos llevó a la juez a buscar "otras pruebas más objetivas que puedan arrojar más luz", según se reconoce en el fallo. Entre ellas, y a petición del abogado de la víctima Koldo Menika, se solicitó el parte del Centro Meteorológico del País Vasco, que acreditó que el día del accidente hubo lluvias en la zona de Sestao donde se ubica la gasolinera.


























































