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Efectos económicos

La celebración de competiciones deportivas internacionales de alto nivel constituye una gran oportunidad, al tiempo que un importante reto, para las ciudades que albergan este tipo de eventos, que en muchas ocasiones implican relevantes transformaciones socioeconómicas que marcan su desarrollo futuro. Bajo el patrocinio de Unicaja, Analistas Económicos de Andalucía ha elaborado un estudio sobre los efectos socioeconómicos potencialmente derivados de la organización de los Juegos Mediterráneos del 2005 en la ciudad de Almería, en lo que representa un trabajo pionero en España para la evaluación del impacto de la celebración de eventos deportivos de alto nivel. La organización de campeonatos de esta naturaleza tiene importantes implicaciones económicas que se proyectan en diferentes vertientes. Cabe señalar al respecto la dotación de infraestructuras deportivas y generales, así como los efectos sobre el desarrollo económico y el turismo, atribuibles principalmente a la promoción externa de la ciudad organizadora. También es amplia la gama de beneficios sociales, entre los que destaca el estímulo de la práctica deportiva, debido a la mayor vinculación de los ciudadanos con el deporte, con las consiguientes repercusiones positivas en términos de salud, cohesión y bienestar social. El estudio realizado incluye los resultados de dos encuestas, una dirigida al sector empresarial y otra a los ciudadanos en general, efectuadas a fin de disponer de una valoración del evento en cuestión por parte de los agentes económicos y sociales de Almería. Los resultados obtenidos ponen de manifiesto la importancia que ha tenido la candidatura para la sociedad almeriense y la alta valoración atribuida, que explica el alto grado de involucración con el proyecto. Es de justicia destacar en este sentido el papel desempeñado por el voluntariado de Almería 2005. La encuesta realizada permite concluir que los ciudadanos almerienses tienen una alta valoración sobre la relevancia de los Juegos Mediterráneos como acontecimiento deportivo internacional. Tienen, asimismo, un buen conocimiento de las actividades de la candidatura, que respaldan firmemente, por considerarla un proyecto de interés general. Los almerienses apoyan, en fin, decididamente la celebración de los Juegos del 2005, a partir de una visión muy positiva sobre sus repercusiones, siendo las más valoradas la mejora de las instalaciones deportivas y el impacto sobre la economía y el empleo. De igual manera, las empresas de Almería comparten una visión favorable sobre las repercusiones sociales y económicas, considerando como factores más positivos la consolidación de infraestructuras y el reconocimiento y la promoción de Almería. La mayor parte del estudio de Analistas Económicos de Andalucía concierne al análisis de los efectos potenciales de la celebración de los Juegos en Almería. Un aspecto básico corresponde a la realización de un análisis coste-beneficio encaminado a determinar la rentabilidad socioeconómica de la celebración de dichos juegos. Los resultados obtenidos muestran claramente que los beneficios son significativamente superiores a los costes, con un saldo neto del orden de los 4.300 millones de pesetas sin actualizar, lo que implica una tasa interna de rentabilidad de más del 13%. La celebración de los Juegos en Almería representa, pues, un proyecto muy rentable desde el punto de vista socioeconómico, que tendrá importantes consecuencias para el desarrollo futuro de la ciudad y de toda la provincia de Almería. Los beneficios potenciales son de diversa naturaleza: -En primer lugar, los Juegos, que recaban la atención de millones de personas, son una excelente oportunidad para la promoción de Almería, objetivo al que la propia fase de candidatura ha tenido una contribución positiva. -De otro lado, la candidatura ha supuesto el inicio de un esfuerzo de mejoramiento de las infraestructuras deportivas de Almería, que culminará en los próximos años, con una inversión total prevista cercana a los 7.000 millones de pesetas, propiciando un salto cualitativo con vistas al futuro. -En tercer lugar, la celebración de los Juegos es una vía de estímulo de la actividad económica, del turismo y del empleo. A corto plazo, se originará un sustancial aumento de la demanda, alrededor de los gastos corrientes y de inversión requeridos. Además, los Juegos podrían entrañar cambios en un horizonte temporal más amplio a través de la consolidación de las expectativas positivas de crecimiento de Almería. -Por último, pero no menos importante, la celebración de los Juegos puede desencadenar un importante estímulo de la práctica del deporte, que genera un amplio conjunto de beneficios económicos y sociales de carácter permanente. No obstante, los recursos económicos que es preciso emplear para la materialización del proyecto, los Juegos presentan una rentabilidad social muy elevada. La valoración positiva queda igualmente confirmada cuando se evalúa su impacto sobre la producción, la renta y el empleo. Los Juegos Mediterráneos del año 2005 constituyen, en definitiva, una oportunidad extraordinaria para potenciar el desarrollo de Almería y convertirla en un destacado centro económico y social. Los beneficios que se derivan de su organización son muy elevados, tanto desde el punto de vista social como desde el punto de vista estrictamente económico. Los resultados obtenidos muestran que los ciudadanos y empresas de Almería han percibido con nitidez la importancia y repercusiones que tendrá la organización de los XV Juegos Mediterráneos como base sobre la que sustentar la transformación de la ciudad y la provincia. Por ello, ha existido un fuerte apoyo popular a la candidatura y una gran ilusión por ver finalmente nominada a Almería como sede, anhelo general que se ha visto felizmente confirmado. La movilización de la sociedad almeriense, que ha encontrado la justa recompensa de la nominación, debe ahora proseguir más firme que nunca en aras de garantizar el mayor éxito posible en torno a ese gran objetivo común.Braulio Medel es presidente de Unicaja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de abril de 1999.