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Identificados los 10 mayores devastadores de la Amazonia

Río de Janeiro

Ya tienen nombre y apellido los 10 mayores devastadores de la Amazonia brasileña en los últimos dos años. Las identidades fueron reveladas por el semanario Veja, el más prestigioso del país, a partir de un informe del Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama). Identificarlos ha costado tiempo, alta tecnología y mucho coraje. La acción conjunta de satélites, mapas y batidas en los territorios quemados sirvió para que la iniciativa del Gobierno tuviera éxito. Los 10 latifundistas que más territorio han limpiado en 1997 y 1998 son Emílio Zamproni, que desmanteló 3.524 hectáreas de selva, Canrobert da Costa (2.770), Sadi Bortolotti (2.724), Carlos Eduardo Barbosa (2.689), Mário Augusto Carvalho (2.662), Mário Carvalho (2.645), Edras Soares (2.590), Antoninho Ravanello (2.580), un propietario no identificado (2.470) y, por último, Loinir Gatto (2.400).

Lo más importante, según el Ibama, es que de ahora en adelante "se podrá descubrir a los terratenientes que arranquen los árboles, quemen el terreno y lo preparen para criar ganado". El problema de la deforestación no es sólo el pillaje de madera, sino también el riesgo real que empieza a correr la biodiversidad de la Amazonia, hábitat de millones de especies animales y vegetales.

La tala de árboles en la Amazonia, suspendida desde febrero pasado por el Gobierno, podrá reanudarse en los próximos días tras el acuerdo alcanzado la semana pasada entre Gobierno, ONG y propietarios."Es la primera vez que hay un compromiso de todos los sectores. Para nosotros es una gran victoria", declaró tras la firma José Sarney, ministro brasileño de Medio Ambiente e hijo del ex presidente del mismo nombre. Hace dos meses, las autoridades habían decretado una moratoria para la tala, después de que se conocieran las alarmantes cifras de deforestación en 1998: 16.800 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la mitad de Bélgica y un 27% más de lo registrado en 1997. El acuerdo reduce los máximos que cada ganadero puede talar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de abril de 1999