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El Supremo obliga a Sanidad a acabar con las jornadas laborales de 31 horas de los MIR. Los residentes preparan la huelga

La Consejería de Sanidad deberá cambiar parte del sistema de trabajo que rige en los hospitales públicos de la Comunidad Valenciana. El Tribunal Supremo (TS), como antes falló el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana, considera ilegal que los médicos en periodo de formación sufran jornadas laborales de hasta 31 horas ininterrumpidas. El alto tribunal asegura que la obligación impuesta a los médicos internos residentes (MIR), cerca de 1.500 en la Comunidad Valenciana, "pone en peligro sus derechos laborales".

La reacción de la organización que interpuso el recurso contra la consejería no se ha hecho esperar. El presidente del Sindicato de Médicos de Asistencia Pública (Simap), Juan Benedito, aseguró ayer que, con este fallo, "la salud de los ciudadanos queda garantizada, ya que difícilmente pueden cumplir bien su labor especialistas que trabajan 31 horas seguidas". De hecho, la decisión de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo forzará a Sanidad a replantear las condiciones de trabajo de 1.500 de sus facultativos. Los MIR, licenciados que se especializan en una área concreta tras tres años de trabajo en hospitales públicos, realizan de manera habitual jornadas de hasta 31 horas de trabajo. A su horario habitual -de 8 a 15 horas-, suman una guardia (de 15 a 8 horas) a la que deben añadir un nuevo día laboral, de nuevo, de 8 a 15 horas. En total, 31 horas de trabajo sin solución de continuidad, en muchas ocasiones, atendiendo directamente al ciudadano en los servicios de urgencias. El Simap consideraba manifestamente ilegal una jornada laboral que, entre otras normativas, vulnera el estatuto de los trabajadores al no respetar el tiempo de descanso mínimo -12 horas- tras todo un día de servicio. El TSJ le dio la razón al sindicato. Ahora, el TS ha fallado en el mismo sentido. "Es cierto que la necesidad de garantizar la permanencia y continuidad de la asistencia sanitaria ha llevado a entender que constituyen una obligación del personal sanitario, pero ello no puede llevar a la contravención de los mínimos establecidos en materia de descanso", apuntó el tribunal valenciano en febrero de 1998. La magistrada responsable de la sentencia, Mercedes Boronat, consideró que la cláusula contractual que no da opción a los MIR a negarse a realizar las guardias no se ajusta a derecho. "Teniendo en cuenta la finalidad formativa del presente contrato, la prestación de servicios nocturnos de presencia física no implicará necesariamente la libranza del día siguiente a su realización", rezan todos y cada uno de los contratos de estos 1.500 médicos valencianos. Carga excesiva La necesaria continuidad de la asistencia sanitaria "no puede hacerse gravitar casi en exclusiva sobre un personal en formación, cuya única vía de conseguir el título de especialista le obliga a firmar un contrato de adhesión que, por lo que se refiere a la falta de libranza por incumplimiento de la normativa laboral ya citada, constituye una ilegalidad". El fallo es contundente. Los contratos de los médicos recién licenciados ponen "en peligro los derechos laborales de los trabajadores que los suscriben". En consecuencia, se reconoce el derecho de los MIR "a disfrutar de un descanso mínimo de 12 horas entre el fin de una jornada laboral y el inicio de la siguiente". Las repercusiones de la decisión judicial no deben hacerse esperar. Ayer mismo, el director general de Recursos Humanos de la Consejería de Sanidad, Pompeyo Esparza, comunicó a los directores de hospitales de la red pública la sentencia del TS. "Lo que le traslado para su conocimiento y a los efectos oportunos", comenta Esparza, que insta así a los responsables de los centros a tomar medidas. Ahora, por tanto, los centros deberán reorganizar las guardias de sus facultativos. De todas formas, el fallo del Supremo, hecho público ayer, no cuestiona únicamente la organización laboral de los hospitales valencianos. El Ministerio de Sanidad aplica un sistema similar en las comunidades autónomas en las aún goza de competencias, tal como hacen otros gobiernos regionales que ya gestionan los hospitales. No obstante, el consejero del ramo, Joaquín Farnós, aún debe hacer frente a otros problemas en el ámbito laboral: el Simap impulsa otro conflicto colectivo, a dilucidar por el TSJ, en este caso para lograr que el trabajo semanal de los médicos de atención primaria no exceda de las 40 horas reglamentarias. El conflicto entre sindicato y consejería, asimismo, con posibles consecuencias a escala estatal, pasa por determinar el cómputo de las guardias que los facultativos realizan. El Simap entiende que las, habitualmente, entre dos y cuatro jornadas extraordinarias de 24 horas que realizan los galenos deben ser agregadas a las 40 horas de trabajo. Sanidad tiene un criterio distinto, aunque dos juzgados de lo Social -en Alicante y Valencia- han dado la razón a los funcionarios.Los médicos residentes valencianos estudian la posibilidad de hacer huelga a partir del 5 de mayo como medida de protesta contra el real decreto sobre el sistema excepcional de acceso al título de médico especialista (fuera de la vía MIR). Ayer, en una asamblea informativa celebrada en la Facultad de Medicina de Valencia, a la que asistieron cerca de 150 residentes, se decidió que se recogerán firmas de apoyo a la huelga en cada uno de los hospitales de la provincia de Valencia [en la Comunidad Valenciana hay cerca de 1.500 residentes, de los cuales 900 pertenecen a la provincia de Valencia]. El borrador que manejan para la recogida de firmas, incluye además de la no aprobación del real decreto ministerial, la derogación del Real Decreto 1753/1998, de 31 de julio, sobre acceso excepcional al título de médico especialista en medicina familiar. José Manuel Esteban, vocal de médicos en formación del Colegio de Médicos de Valencia, afirma que el Hospital General de Valencia ya ha votado a favor de la huelga contra la aprobación del decreto de titulación de los mestos (médicos especialistas sin título) y añade que en los hospitales de Alicante y Castellón se están convocando también reuniones informativas. Los residentes se muestran en contra de que los mestos (medicos que no han cursado ninguna especialidad) puedan acceder al mismo título que ellos, ya que a los MIR, unos 16.000 en toda España, les supone superar dos exámenes: el MIR para entrar en la especialidad y el de final de la residencia, además de todas las evaluaciones continuas durante los años de formación. A estas pruebas no tendrían que someterse los mestos, ya que a la mayoría les bastaría presentar el currículo para su homologación. Una de las dudas de los residentes es si pueden estar obligados a hacer servicios mínimos, en caso de ir a la huelga, una decisión que ya han adoptado, según Esteban, en Cataluña, Canarias, Galicia y Extremadura, entre otras comunidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de abril de 1999

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