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ARQUITECTURA EDITADA UNA GUÍA

Expertos reclaman la protección de los edificios racionalistas de Valencia

La presentación del segundo volumen de La ciudad moderna. Arquitectura racionalista en Valencia, editado a propósito de la exposición realizada hace meses en el IVAM, sirvió ayer para vindicar la protección de estos edificios levantados en los años treinta. En el acto se pusieron de relieve las discrepancias en la apreciación y denominación de este movimiento en Valencia.

El periodista Juan Lagardera, comisario de la exposición junto al arquitecto Tito Llopis, finalizó su intervención recordando el valor patrimonial y la necesidad de salvar los edificios racionalistas ideados desde una perspectiva "moderna", como "el cine Capitol". Precisamente, la mesa redonda que esta tarde se celebra en el IVAM, organizada también por el Colegio de Arquitectos, tiene por título La protección de edificios del movimiento moderno en Valencia. Con el trasfondo del reciente y controvertido derribo del Instituto Benlliure por el mal estado de los materiales, diversos especialistas debatirán sobre la cuestión. La presentación de ayer de la voluminosa y atractiva obra (editada por el IVAM) fue la antesala del debate de hoy, aunque su propósito inicial era hablar de una obra que proporciona ingente información, hasta ahora nunca recopilada, sobre un movimiento auspiciado por Le Corbusier que en Valencia adoptó diversas formas con el denomninador común de la búsqueda de la modernidad. El libro contiene diversos artículos y una completa guía con una selección de los planos y características de los edificios racionalistas (la Finca Roja, el Rialto, o el edificio Alonso) y de sus arquitectos. El director del IVAM, Juan Manuel Bonet, relató la génesis de la exposición y destacó la modernidad de los edificos. Los arquitectos Francisco Taberner y Jorge Torres pusieron límites a la modernidad de los arquitectos valencianos. El primero planteó profundizar en este sentido y el segundo criticó la denominación. Llopis recordó las segundas residencias racionalistas en poblaciones como Godella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de abril de 1999