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MOVILIZACONES EN EL PAÍS VASCO

ETA diseñó la tregua inicialmente para cuatro meses, según Arzalluz

El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, aseguró ayer que, inicialmente, la tregua incondicional e indefinida que declaró ETA el 16 de septiembre tenía una duración de cuatro meses, hasta el pasado mes de enero. Por este motivo, los dos comunicados últimos de la organización terrorista aportan como elemento positivo y nuevo el mantenimiento del cese de los atentados, añadió Arzalluz en la concentración que realizó con miembros de su partido en Bilbao durante el paro convocado por las formaciones del Pacto de Lizarra.El líder del PNV se mostró convencido de que ETA mantendrá el alto el fuego al menos hasta después de las elecciones del 13 de junio, por lo que anticipó: "Será un año en el que no tengamos ningún funeral ni ningún secuestro". El último asesinato de la organización terrorista fue el del edil del PP Manuel Zamarreño, ocurrido en Rentería el 25 de junio de 1998.

Arzalluz defendió las iniciativas de estos días de los partidos de Lizarra como "políticas activas" para lograr la paz y llegó a compararlas con la labor de la Mesa de Ajuria Enea. "Lo mismo que antes desde el Pacto de Ajuria Enea nos comprometimos a concienciar al pueblo contra la violencia, ahora lo estamos concienciando a través de la paz. Y yo creo que con éxito", agregó. En este sentido, volvió a criticar el quietismo y la falta de alternativas del Gobierno de Aznar, de quien dijo que sólo le preocupan las elecciones. El portavoz peneuvista, Joseba Egibar, se lamentó en Vitoria de que los no nacionalistas no se hayan sumado a la iniciativa, porque "hoy por hoy son necesarios para el proceso de paz". Sin embargo, advirtió a populares y socialistas de que "no deben confundir ser necesarios con ser imprescindibles", ya que el proceso proseguirá.

El líder de HB, Arnaldo Otegi, que acudió a la concentración frente al Ayuntamiento de San Sebastián junto a varios miembros de la Mesa Nacional de HB y al secretario general del sindicato LAB, Rafael Díez Usabiaga, destacó la "madurez" de la sociedad vasca. Según Otegi, la gente es consciente de que el camino iniciado en Lizarra "interesa a todos, no sólo a los nacionalistas", pese a los mensajes en sentido contrario, que achacó a quienes pretenden prolongar "el sufrimiento". Sin milagros En sintonía con Arzalluz, el presidente de Eusko Alkartasuna, Carlos Garaikoetxea, confesó que no espera "reacciones milagrosas" del Gobierno tras las movilizaciones y lamentó que se critiquen cuando sólo pretenden reclamar "algo tan deseable como un proceso de paz". En similares términos se expresó IU y José Elorrieta, líder del sindicato nacionalista ELA, quien afirmó que la mayoría sabe que "hay que vencer el inmovilismo con movilización social". El presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, se sumó a la concentración de Vitoria "desde la libertad" y "desde el respeto" a los partidos que no han apoyado el paro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de abril de 1999