La Comisión Europea rebaja tres décimas la previsión de crecimiento para los Quince

Las previsiones de primavera de la Comisión Europea, hechas públicas ayer, recortan tres décimas las perspectivas de crecimiento de la economía europea en el ejercicio de 1999 y en una décima las del año 2000 respecto a las estimaciones presentadas en otoño. Estas cifras no representan ninguna sorpresa, ya que Bruselas había admitido desde hace tiempo que la crisis asiática supondría un recorte del crecimiento en Europa, aunque hasta ahora no se había cuantificado. Según Bruselas, la economía europea crecerá este año un 2,1%, ocho décimas menos que en 1998.

Las inversiones en bienes de equipo crecerán un 5,3% (casi cinco puntos menos que el año pasado) y el empleo un 0,8% (tres décimas menos). La tasa de paro sólo se recorta cuatro décimas, por lo que quedará en el 9,6%. La inflación cae del 1,5% el año pasado al 1,3% este año, mientras que la deuda pública quedará en el 68,6% (desde el 69,7%) y los déficit públicos sumarán el 2,2% del PIB europeo, frente al 3% a finales de 1998.Para el año 2000 la Comisión prevé un crecimiento del 2,7%. La inversión aumentará un 5,3%, el empleo un 0,8% (la tasa de paro se recortará hasta el 9,2%), la inflación repuntará hasta el 1,6% y la deuda seguirá cayendo (67%), al igual que el déficit público (1,3%). Respecto a España, la Comisión prevé un crecimiento del 3,3% este año y del 3,5% en el año 2000, con una tasa de paro del 17,3% este año y del 15,8% a finales del año próximo. El déficit público se situará en el 1,6% y se recortará hasta el 1,3% en el 2000, mientras la deuda bajará hasta el 64,7% y el 62,4%, respectivamente.

Pese a la modificación a la baja de las perspectivas de crecimiento en Europa, la Comisión puntualiza que "los fundamentos siguen siendo sanos y la ralentización debería ser temporal. (...) La ralentización se ha producido por el brutal debilitamiento de la demanda externa y su impacto sobre la inversión y la formación de stocks", señala el informe. "Algunos países del sureste asiático empiezan a salir de la crisis, pero la devaluación del real brasileño ha puesto de relieve la fragilidad de los mercados emergentes y ha precipitado a América Latina en la recesión", subrayan los técnicos de Bruselas. "En Japón, a pesar de los estímulos presupuestarios inyectados y las medidas tomadas para consolidar el sistema bancario, la economía hará frente a otra contracción este año, aunque de menor amplitud", añaden. "La crisis rusa es más grave de lo previsto y tiene impacto, sobre todo, en los países de Europa central y oriental. Todo esto ha supuesto un nuevo deterioro del entorno internacional, a pesar de las buenas noticias procedentes de EEUU. Sin embargo, la economía mundial debería reactivarse gradualmente, de forma que en el 2000 el comercio mundial ya no ejercerá ninguna influencia negativa sobre el crecimiento de la UE", concluye la Comisión.

Los comisarios aprobaron también las llamadas grandes orientaciones de política económica, a pesar de que algunos se oponían en principio a dar su visto bueno a causa de la situación de provisionalidad de la Comisión, que está en funciones.

La Comisión recomienda a España que mejore la transposición de la legislación del mercado interior, que tome medidas para reducir las ayudas sectoriales y que aligere los trámites administrativos impuestos a las empresas españolas. Recomienda también que el Gobierno ponga más acento en las políticas activas de empleo, dar "una importancia singular a las inversiones en formación y educación, más importancia al trabajo a tiempo parcial y revisar el sistema de formación de salarios para tener en cuenta las diferencias regionales". Sobre este particular, Bruselas señala que deberían tomarse en cuenta las mejoras de productividad de cada región a la hora de pactar las subidas salariales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de marzo de 1999.

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