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Familiares y amigos despiden en Barcelona al poeta José Agustín Goytisolo

Tras una ceremonia de carácter civil, el escritor fue enterrado en el cementerio de Montjuïc

Una ceremonia laica, breve y cargada de emoción, celebrada en el tanatorio de Les Corts, sirvió ayer para que familiares, amigos, ciudadanos anónimos y personalidades de la cultura y de la política despidieran al poeta José Agustín Goytisolo, fallecido el pasado viernes al caer desde una ventana de su domicilio barcelonés. Se decía adiós a un hombre que vivió siempre "en tensión entre la euforia y la tristeza", como recordó su cuñado Josep Maria Carandell, y que murió, como subrayó Luis Carandell, a causa de "un desgraciado accidente".

Los centenares de personas que se agolparon en el tanatorio de Les Corts se llevaron a casa el recuerdo de una personalidad, la de José Agustín Goytisolo, que fue evocada por las palabras de sus cuñados, Josep Maria y Luis Carandell, y de los escritores Carme Riera y Manuel Vázquez Montalbán. La ceremonia terminó con un canto apenas susurrado del poema El lobito bueno, al que puso música Paco Ibáñez, quien tenía que compartir con Goytisolo una serie de recitales dentro de unas semanas. Los aplausos de los asistentes -entre los que se encontraban el consejero de Cultura, Joan Maria Pujals; el presidente del Parlament, Joan Reventós; el alcalde de Barcelona, Joan Clos; los escritores Ana María Moix, Paco Candel y Ana María Matute, y el mismo Paco Ibáñez- despidieron el féretro, que fue enterrado después en el cementerio de Montjuïc. Allí le esperaba su hermano Luis, mientras que su otro hermano, Juan, permanecía en su casa de Marraquech.Josep Maria Carandell, también escritor, recordó a un Goytisolo que vivía "en tensión entre su euforia y su tristeza, entre su capacidad de reir y hacer reir y de sufrir ante la injusticia social". Entre estos dos mundos, continuó, "se encuentran sus poemas y las tres personas que él amó más allá de lo común: su nieto, su mujer y su hija", a quien había dedicado el conocido poema Palabras para Julia.

"No he encontrado una persona más capaz de ser fiel a sí mismo y a los ideales que se marcó de adolescente". El periodista Luis Carandell añadió: "Su personalidad quedará como un ejemplo para todos nosotros y como paradigma de una generación que ha sido capaz de hacer una gran obra literaria y cívica". Carandell quiso destacar también en su parlamento que la familia niega con rotundidad la teoría del suicidio, y dijo que se había tratado de un "desgraciado accidente". El sábado se practicó la autopsia del cadáver y los resultados no se han hecho públicos.

Carme Riera evocó otra faceta del escritor, la de servir de "puente" entre las culturas catalana y castellana en Cataluña, y leyó uno de los últimos poemas de Goytisolo, El rostro que conjura. Manuel Vázquez Montalbán despidió con el poema Cuando todo suceda a un "poeta poéticamente incorrecto frente a los poetas celestiales de uno u otro pelaje" y que "dio sentido a la palabra compañero", tanto en su lucha antifranquista como en sus empeños en la recuperación de la España democrática: "Su recuerdo quedará a través de la ternura y la sonrisa que desprende su evocación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de marzo de 1999