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El Gobierno espera que los arrestos fuercen a ETA a negociar

Luis R. Aizpeolea

El Gobierno cree que las primeras detenciones de dirigentes etarras desde la tregua, lejos de abocar a la banda a la ruptura de la misma, pueden forzarla al diálogo, según fuentes de La Moncloa e Interior. Ayer, en el Congreso, el diputado del Partido Nacionalista Vasco Joxé Joan González de Txabarri acusó al Ejecutivo de responder a la tregua con la represión, de "dejar escurrir el tiempo de paz" y de incumplir el acuerdo parlamentario de noviembre sobre la flexibilización de la política penitenciaria. El presidente de su partido, Xabier Arzalluz, declaraba en Vitoria que el arresto del jefe de los comandos ilegales de ETA, José Javier Arizkuren, Kantauri, en París es el precio que el Gobierno español ha puesto al francés para apoyarle en futuras negociaciones europeas. "La detención de Kantauri es el precio, veremos a cambio de qué".El Gobierno, por su parte, confía en que las redadas policiales de París y San Sebastián obligarán a reflexionar a los dirigentes de ETA Mikel Antza y a José Luis Arrieta, que tendrán que optar entre arriesgarse a nuevas detenciones, incluidas las suyas, o abrir el diálogo que reclama el Ejecutivo sin obtener respuesta todavía. El Gobierno sostiene que las detenciones responden a "la aplicación de la ley" y no a "segundas intenciones políticas".

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Es más, el Ejecutivo opina que Kantauri estaba a favor de mantener la tregua, pero también está seguro de que este dirigente no hubiera dudado en ordenar nuevos atentados si la banda hubiera decidido romper el alto el fuego.

El miedo es el enemigo

El Ejecutivo también estima, por su experiencia anterior, que la actuación policial contribuye a bloquear la actividad de los terroristas y no a estimularla. Recordaban ayer desde La Moncloa cómo las detenciones contra el entramado financiero de ETA y el cierre del diario Egin contribuyeron a la declaración de tregua el 16 de septiembre, pese a los temores del nacionalismo a una radicalización de ETA. El ministro del Interior, Jaime Mayor, insistió en esta cuestión al señalar que "hay que desterrar el miedo a las amenazas del entorno de ETA por el cumplimiento de la ley". "El miedo es el principal enemigo del proceso de paz".El Ejecutivo considera también que estas detenciones tienen otra consecuencia política: el bloqueo de una posible maniobra del PNV, que, según fuentes gubernamentales, intentaría presentar como un éxito político, en concertación con Euskal Herritarrok, una posible nueva declaración de ETA en favor de la tregua indefinida, en torno a las elecciones municipales del 13 de junio.

El PSOE, que ha sido informado por el Gobierno sobre las detenciones, mantiene una actitud similar a la del Gabinete. Su Ejecutiva Federal manifestó que "estas actuaciones policiales no retrasan ni alejan la paz, sino que la aproximan y la hacen más verosímil", son una "exigencia del Estado de derecho" por lo que los arrestos "no pueden sino merecer aprobación y aplauso".

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