La policía pide colaboración para aclarar el incendio en el que murieron 7 familiares

La inhalación de humo fue la causa de la muerte de siete miembros de una misma familia en el incendio de la casa donde dormían el sábado en un suburbio del noroeste de Londres, y que la policía británica investiga bajo la sospecha de homicidio intencionado. Así lo revelaron las autopsias de las víctimas, cuyos restos quedaron calcinados, que se encontraban en la noche del viernes al sábado en la residencia del matrimonio formado por Sandra, 51 años, y Brian Day, de 52, en el barrio residencial de Bellamy Road en Chingford (Sussex), al noroeste de Londres. El hombre fue la única persona que salvó la vida al escapar, con ligeras quemaduras, por una ventana. Además de su mujer, murieron uno de sus hijos, la novia de éste, sus tres nietos y su suegra. "Debe haber gente en el barrio o en la familia que sepa algo que pueda ayudarnos a descubrir el motivo de este infierno", manifestó una fuente policial tras repetir el llamamiento a la colaboración ciudadana y dar números de teléfono para ello. Agentes policiales interrogaron ayer a numerosos amigos de una familia que los vecinos califican de "muy amable". Al parecer, según informaciones publicadas, los más pequeños (las gemelas Madison y Rhiannan, de 4 años, y Rees, de 2), no debían encontrarse esa noche en casa de los abuelos, pero su madre, Kelly Himpfen, separada del hijo fallecido de los Day, estaba con una amiga que había perdido a su propio hijo. Una vecina relató a la policía que antes de que se enterara del incendio había oído el ruido de varias motocicletas en la tranquilidad de la noche y algo que le pareció como un disparo.

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