Ocho muertos y decenas de desaparecidos por una gigantesca avalancha de nieve en Austria

En un accidente sin precedentes en Austria, alrededor de 50 personas quedaron sepultadas ayer bajo un alud gigante en la localidad alpina de Galtür, en el Tirol. Se trata del más grave de una larga cadena de aludes en el centro de Europa que en las horas precedentes había provocado otros tres muertos, dos de ellos en la propia Austria y uno en Italia. En Suiza, que ha sufrido varios días de aludes, y en Francia prosigue la búsqueda de desaparecidos. En el primer país se recuperaron cuatro cadáveres. Numerosos pueblos alpinos están incomunicados por la nieve

En Galtur, ayer se recuperaron ocho cadáveres -entre ellos cuatro turistas franceses- y fueron rescatadas 30 personas con vida. Varios testigos tuvieron la impresión de que la tragedia se produjo a raíz de una secuencia de avalanchas. Una de las olas de nieve que invadieron el centro de la población tenía unos cien metros de ancho. "Sentí cómo aumentaba la presión, y luego todo se oscureció", relata una superviviente. Quedaron completamente destruidas cuatro casas de esta pequeña localidad de 700 habitantes donde pasan sus vacaciones de invierno miles de turistas, ahora completamente aislados.La tormenta de nieve y la oscuridad impidieron el acceso de los helicópteros, dificultando las actividades de rescate. Docenas de voluntarios, así como bomberos y perros adiestrados para estos casos, emprendieron el trabajo de socorro abriéndose camino entre las pesadas masas de nieve. Algunos excavaban con las manos, desesperados. El único médico del pueblo y otros doctores que se encontraban entre los 2.000 turistas carecían de las medicinas y vendas imprescindibles. "Estamos trabajando como en la jungla", dijo un médico. "Tenemos heridos muy graves que necesitan ser trasladados con urgencia al hospital". No fue posible, en las primeras horas, proporcionarles ayuda exterior porque el acceso por carretera también estaba obstruido por otro alud.

La plaga de aludes se cobró las primeras víctimas en Austria en la noche del lunes al martes: una mujer de 31 años fue rescatada sin vida y un hombre de 30 murió ante la gravedad de sus heridas, después de haber sido sorprendidos por un alud cuando se hallaban en un restaurante de montaña en una estación de esquí de Gargellen, en el Estado de Vorarlberg, al oeste de Austria. Debido al mal tiempo fue imposible transportar al herido a un hospital. También en el Estado de Salzburgo, en Sportgastein, murió ayer una turista alemana cuando una avalancha de nieve arrasó la vivienda en la que se encontraba.

Ya ayer se había lanzado la alarma sobre el peligro de desprendimientos de masas de nieve en el Tirol y en otras regiones de los Alpes austríacos. Se advirtió que se había alcanzado el nivel cinco, punto máximo en la escala de peligro de aludes. Varias localidades quedaron incomunicadas, cientos de personas fueron evacuadas y se tuvo que interrumpir parcialmente el tránsito ferroviario y de carretera. Para casos de emergencia se prepararon los helicópteros del Ejército, pero el mal tiempo ha hecho imposible su intervención.

En el valle de Aosta (Italia), una persona pereció y tres resultaron heridas por otra avalancha que sepultó varios edificios en la pequeña localidad de Dialley. El alud tuvo un frente de entre 400 y 500 metros y se detuvo sobre la carretera del Mont Blanc.

El Instituto suizo para el estudio de la nieve y las avalanchas de Davos informó ayer que el peligro de desprendimientos es extremo en los Alpes, especialmente en el cantón de Valais (en el Este del país), y se temen nuevos "aludes de una magnitud excepcional". A lo largo de la mañana se produjeron al menos, otras cuatro avalanchas en Bristen, aunque ninguna de ellas ocasionó daños. Los equipos de salvamento ya están en Bristen para verificar si hay personas atrapadas bajo la nieve, pero las pésimas condiciones climatológicas hacen muy difícil su trabajo. En Suiza, los equipos de rescate continúan las labores de búsqueda de las personas que aún están desaparecidas tras las avalanchas producida el pasado domingo en el cantón de Valais (sur de Suiza), que dejaron dos muertos. Ayer encontraron cuatro cadáveres.

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Los equipos de salvamento franceses también prosiguieron la búsqueda de seis montañeros, dos de ellos heridos, bloqueados por la nieve y el mal tiempo en distintos puntos de los Pirineos y los Alpes franceses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 23 de febrero de 1999.

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