Un millar de personas asisten en Elche al entierro de la joven asesinada
Más de 1.000 personas asistieron ayer en la basílica de Santa María de Elche al funeral por María Ángeles Pomares, la joven ilicitana de 24 años que fue brutalmente asesinada y violada en la madrugada del domingo. Los investigadores buscan en el entorno de amistades y conocidos de la chica alguna pista que pueda conducir a la detención de los autores del crimen. La Guardia Civil de Alicante aún no ha encontrado pruebas concluyentes, por lo que ha solicitado a Valencia el refuerzo de especialistas en la investigación de homicidios. María Ángeles fue enterrada ayer después de cuatro días de duelo. La basílica de Santa María estaba abarrotada. Además de los familiares y amigos de la víctima, muchos ilicitanos se acercaron hasta el templo para despedir a la joven y mostrar su solidaridad con los padres. Los investigadores del suceso siguieron de cerca el sepelio e incluso grabaron a los asistentes ante la posibilidad de que los asesinos pertenezcan al entorno de amistades o conocidos de María Ángeles. Más multitudinaria que el entierro se prevé la manifestación que la Plataforma de Ayuda a Familiares de Desaparecidos y Víctimas de la Violencia ha convocado para el próximo lunes, como muestra de repulsa por este asesinato. La marcha comenzará a las ocho de la tarde en la calle de Torres Quevedo, en la que se encuentra el domicilio de la joven. La investigación se centra ahora en el rastreo de la finca del parque natural del Fondo, donde se encontró el cuerpo el domingo por la tarde. Los agentes rastrean los carrizales, las acequias, las casas de la zona y los caminos para intentar localizar el bolso, las botas y la ropa interior de la joven. Un perro adiestrado busca desde el miércoles el rastro de estas prendas. Hoy está previsto que se incorporen a la búsqueda nuevos efectivos de la Guardia Civil de Valencia.


























































