Almacenes Mérida negocia con la plantilla el cierre de sus 10 plantas
Almacenes Mérida, una empresa centenaria en el Campo de Gibraltar y con 30 años de implantación en Málaga, tiene sus días contados. Los propietarios llevan varias semanas negociando con UGT las condiciones para la rescisión de los contratos de los 108 empleados repartidos en 10 centros de trabajo de Algeciras, La Línea y Málaga. La empresa, a la que el año pasado la Junta negó un expediente de regulación de empleo para la mitad de la plantilla, está en suspensión de pagos y tiene dos embargos preventivos por 300 millones. El grupo ha alcanzado un preacuerdo con Fabriprenda para la venta de parte del patrimonio, pero la firma barcelonesa pretende adquirirlo sin trabajadores. Al sindicato sólo le queda consensuar el pago de salarios atrasados y despidos. "Ese acuerdo será la sentencia de muerte", admitió José Antonio Sedano, responsable de comercio de UGT. La central sindical atribuye el declive de estos populares almacenes a la "desviación de capital" hacia otras sociedades del grupo, mientras la empresa carga las tintas contra la Junta: "Los centros de trabajo se podían haber salvado si se hubiera aceptado la regulación". La Junta rechazó el expediente por incumplimiento de la regulación aprobada en 1996.


























































