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Borrell propone una reforma federal para consolidar España

Críticas a la política del Gobierno con los nacionalistas

España será una nación consolidada si se avanza hacia una reforma federal dentro de una Europa federal. Ésta es la propuesta que ayer hizo el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, José Borrell, que fue bien acogida por los militantes del PSOE de Castilla y León, quienes escucharon del candidato un discurso reformista y de futuro como única forma de no convertirse en "estatua de sal" amparados sólo en lo que los socialistas hicieron en el pasado.

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"Nosotros tenemos que construir un nuevo proyecto político, un nuevo partido para ir a la España de la modernización, que nada tenga que ver con ese lenguaje chato y monocorde de Aznar, porque la gente no quiere caudillos ni jefes, sino políticas limpias y partidos sometidos a control", dijo el candidato. Un año más la plana mayor del socialismo se dio cita en Magaz de Pisuerga para hablar de los nacionalismos, hacer propuestas de futuro y escuchar por primera vez a José Borrell. Los anfitriones fueron el secretario general de Castilla y León, Jesús Quijano, y el candidato a la presidencia de esa comunidad, Jaime González, que recordó a los presentes que "el hecho diferencial" de su región está en que desde hace 12 años la gobierna "la derecha más dura del universo". La participación de la sección española del Partido de los Socialistas Europeos, patrocinadora de las jornadas, se hizo evidente por la presencia de eurodiputados de la región, como Juan Colino y Jesús Cabezón, y del vicepresidente de la Comisión Europea, Manuel Marín, que habló a su partido del presente y futuro de la Unión Europea.

De esto también habló Borrell en un discurso, escuchado en absoluto silencio, que tuvo como respuesta un aplauso cerrado con los asistentes puestos en pie, en el que introdujo en su visión de los nacionalismos pinceladas muy críticas sobre la labor del Gobierno de Aznar así como propuestas de futuro en las que quiso imprimir un tono vehemente para dar ánimos a los suyos.

La diferencia entre lo que pretenden los nacionalismos y lo que se espera de los socialistas le sirvió a Borrell para proponer sin ambages un giro de corte federal para España, dentro de una Europa federal. "La reforma federal de España es la única forma de consolidar a España como nación", dijo Borrell en pleno corazón de Castilla. Federal significa "pacto, unión, corresponsabilidad", aseguró. El federalismo acabará con los antagonismos, en una España sobre cuya articulación los socialistas se muestran sumamente críticos, con fuertes reproches al PP. Mientras que para Borrell los nacionalistas ponen el énfasis en la identidad cultural, y especialmente en la lingüística, como si la nación, por dentro, fuera homogénea y sin conflicto social, los socialistas están interesados en la justicia, en boca de un catalán que considera compatible "que tanto España como Cataluña sean nación".

Aunque los oradores del día anterior fueron los encargados de criticar muy duramente al Gobierno del PP, Borrell tampoco se quedó atrás, aunque éste no fuera el elemento fundamental de su intervención. Borrell se entrevistará el martes por primera vez con el presidente del Gobierno, José María Aznar. El candidato socialista reivindica el pasado y considera a su partido "artífice de la España constitucional y protagonista de la primera revolución progresista", citando a Felipe González, pero advirtió a los suyos que nunca más les volverán a votar por lo que ya hicieron. "Quienes nos tienen que votar no quieren caudillos, ni jefes, como en el PP, sino políticas limpias y partidos sometidos a control".

El congreso del PP es para el candidato socialista un ejemplo "de partido sumiso, sin debate, un partido zombi, cuyo congreso ha sido un mero espectáculo de luz y sonido con gran derroche de dinero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de febrero de 1999