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La OTAN no pone fecha a su amenaza contra Milosevic

Los socios europeos de la Alianza Atlántica se resisten a lanzar un ultimátum contra Slobodan Milosevic y se inclinan por lanzar una fuerte amenaza que lleve implícita la amenaza militar, pero sin fecha fija. El plan presentado el viernes por Estados Unidos a sus aliados, consistente en poner en marcha una iniciativa de negociación política apoyada con la advertencia de la apertura de ataques aéreos si serbios y albanokosovares no discuten una salida pacífica a la crisis, no ha obtenido el consenso necesario para prosperar.Los embajadores se reunieron ayer en un tenso Consejo Atlántico a puerta cerrada, sin funcionarios. Pero, hasta hoy, no se espera que la OTAN haga oficial la estrategia acordada. Todo indica que la Alianza se inclinará por apoyar las iniciativas diplomáticas que en los próximos días tome el Grupo de Contacto (formado por Rusia, EEUU, Alemania, Italia, Reino Unido y Francia) y reforzarlas con la amenaza de intervención armada si éstas acaban en un nuevo fracaso. Pero sin ultimátum, sin poner fecha fija a esa intervención. Se quiere obligar a Milosevic a sentarse a negociar, pero sin que la exigencia tenga por qué cumplirse en un par de semanas, como propone Estados Unidos.

Washington defiende que la comunidad internacional aproveche la tensión informativa generada estos días en Kosovo para dar un giro a la crisis. Forzar una negociación como se hizo en Bosnia. Crear un Dayton para Kosovo. Pero sus aliados europeos no quieren apoyar una intervención armada "hasta que haya un proyecto político claro", según señalaron ayer fuentes diplomáticas. Aunque siguen lanzando mensajes de advertencia. Por ejemplo, el portaaviones francés Floch ha zarpado de Toulon para dirigirse al Adriático.

Ese proyecto político ha de surgir del Grupo de Contacto. Todavía no está ni descartada ni confirmada la posibilidad de que los ministros de Exteriores de esos seis países se reúnan esta semana aprovechando la presencia en Europa de la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright. Washington sólo aceptará esa cumbre si hay verdaderos progresos aliados que justifiquen la cita.

Maniobras de Milosevic

En Bonn, el ex presidente del Gobierno español Felipe González se entrevistó durante 45 minutos con el ministro alemán de Exteriores, Joschka Fischer, sobre la crisis en la zona, informa .González aseguró que su misión sobre Kosovo, en el marco de la situación en Yugoslavia, todavía tiene sentido: "Desde mi punto de vista, la misión tiene unos objetivos más amplios que la crisis estricta de Kosovo. Creo que la habilidad de Milosevic es plantear crisis tras crisis para que el problema de fondo de la democratización de Yugoslavia se vaya retrasando y desapareciendo, porque sabe que ninguna crisis parcial se puede resolver mientras no haya un proceso de democratización. Y él sabe muy bien cuál es el obstáculo para la democratización".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de enero de 1999