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Cascos reitera su apoyo al alcalde de Oviedo pese al escándalo hípico

El vicepresidente del Gobierno y secretario general saliente del PP, Francisco Álvarez Cascos, ha restado gravedad a las irregularidades reconocidas por el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, del PP, en la construcción de un campo hípico y ha vuelto a insistir en las acusaciones de irregularidades en la contratación de obra pública por el Gobierno de Sergio Marqués, a quien está enfrentado. En declaraciones al diario La Nueva España, Cascos asegura que las anomalías cometidas por el Ayuntamiento de Oviedo, donde el PP gobierna con mayoría absoluta, son "subsanables".Estas declaraciones se producen tras haber recibido Cascos el premio Ovetense del Año de manos del alcalde anteanoche, en una cena en la que el vicepresidente reclamó "decencia" y "nuevos valores éticos" a la clase política. "En el caso del Ayuntamiento de Oviedo está claro que las irregularidades son subsanables", asegura Cascos. "Sin embargo los daños económicos provocados por el Gobierno regional son irreparables, por lo que la comunidad debe ser resarcida. La táctica del PSOE pasa por intentar encontrar irregularidades en Oviedo. Y lo que han encontrado es que falta un papel, no que falta una sola peseta, que sería lo grave. Este caso no tiene nada que ver con lo que pasó en la Consejería de Fomento".

Cinco veces el presupuesto

El lunes, De Lorenzo, y su edil de Urbanismo, José Agustín Cuervas-Mons, reconocieron irregularidades en la construcción del campo hípico: la obra no había sido aprobada por ninguna instancia municipal; carecía de las autorizaciones preceptivas de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio y de la Confederación Hidrográfica del Norte de España; se desoyó una orden de paralización dictada por la Consejería de Fomento del Principado, se ocultó un informe en el que el funcionario jefe de Urbanismo del Ayuntamiento recomendaba detener la construcción por "carecer de la necesaria cobertura técnica y jurídica" y el coste de la obra ha multiplicado por cinco: de 391,4 millones de pesetas a más de 2.100 millones.Cascos siempre ha apoyado a De Lorenzo en los momentos de mayor flaqueza e impopularidad del alcalde ovetense. En marzo de 1996, en plena polémica por el catastrazo de Oviedo (un incremento súbito de la presión fiscal sobre los bienes inmuebles del municipio de un 96% de media, que desencadenó cinco manifestaciones multitudinarias contra el regidor) Cascos accedió a compartir con De Lorenzo la inauguración de su último "plan de choques".

Por su parte, Marqués, emplazó a Cascos, a mirar en el diccionario la definición de "cacique" y a sacar entonces "las consecuencias necesarias", en respuesta al discurso del vicepresidente en el que, citando a Ortega y Gasset, aseguró que los "caciquismos" fomentan "el reparto arbitrario de favores, los pequeños chanchullos". Dijo Marqués que no se da por aludido por estas palabras: "A lo mejor era una autorreflexión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de enero de 1999