Becerril afirma que Sevilla debe cambiar su modelo urbanístico futuro

La alcaldesa de Sevilla, Soledad Becerril, como anfitriona de los asistentes a la Conferencia Euro-Mediterránea de Ciudades Sostenibles, trazó ayer algunas pinceladas del modelo urbano del futuro. Una Sevilla sostenible pasa, a su juicio, por garantizar el suministro de agua en el área metropolitana, un metro como alternativa al tráfico rodado y un cambio radical en el crecimiento urbanístico. "Hay que acudir a un modelo muy distinto del actual, que no consista en agotar y rellenar el territorio", dijo.
Soledad Becerril reclamó más instrumentos "económicos y legales" para reforzar el poder de los ciudades, como impulsoras del desarrollo sostenible que, según su definición, responde a un crecimiento "armonioso" y "la reutilización de los recursos". Una aplicación práctica de estos criterios en Sevilla obligaría, según Becerril, a resolver cuatro grandes cuestiones: el agua, el transporte, el abandono del casco histórico y el uso del suelo. Sobre el crecimiento urbanístico, la alcaldesa realizó la mayor autocrítica: "Sevilla debería extremar el cuidado en su crecimiento en las próximas décadas y acudir a un modelo muy distinto al actual". Las actuaciones urbanísticas del futuro deberían tender, en su opinión, "a una mejor utilización del territorio". El deterioro de los cascos históricos y "el crecimiento desordenado" de la periferia constituyen dos asignaturas pendientes en las ciudades. La Conferencia Euro-Mediterránea fue aprovechada por la alcaldesa sevillana para reclamar el metro como una alternativa real al transporte de superficie en el próximo cuatrienio. Becerril recordó que todas las ciudades de la Unión Europea con más de 700.000 habitantes poseen alternativas subterráneas de transporte público. Otra de las medidas promovidas por el Ayuntamiento de Sevilla para reducir la contaminación atmosférica es la renovación de la flota de autobuses urbanos con vehículos no contaminantes, que este año afectará a la mitad del parque de la línea de transporte urbano. Sobre el agua, la alcaldesa hizo hincapié en la necesidad de garantizar el abastecimiento del área metropolitana de Sevilla. El control del consumo y la reutilización de aguas constituyen dos elementos básicos para atajar la escasez hídrica. Becerril criticó el alto consumo de agua en España -el tercero del mundo por habitante- como "desproporcionado".


























































