La suministradora de oxígeno de la clínica Ruber afirma que la intoxicación se debió a una "manipulación expresa"

La empresa que suministra el oxígeno a la clínica Ruber, la multinacional Praxair, difundió ayer un comunicado en el que atribuyó a una "manipulación expresa" en la máquina de anestesiar el accidente del pasado martes. Como consecuencia de este incidente, dos pacientes del centro hospitalario, de 78 y 30 años, sufrieron una insuficiencia respiratoria grave al inhalar nitrógeno en lugar de oxígeno.Un portavoz de la clínica señaló anoche que la enferma de 78 años, que había acudido al centro a operarse una sinusitis, continuaba en coma en la unidad de cuidados intensivos. Su estado ha sido inducido con barbitúricos por los propios médicos de la Ruber para evitar los posibles daños cerebrales ocasionados por el nitrógeno.

La afectada de 30 años, que había ingresado en la clínica para someterse a una liposucción, recibió el alta tras permanecer 48 horas en observación. La clínica Ruber asegura que se ha reunido con los familiares de los dos enfermos y que éstos no van a presentar denuncia.

Investigación abierta

La multinacional Praxair afirma en su comunicado, según informa Efe, que el sistema de identificación y conexión de las bombonas de oxígeno medicinal del respirador de anestesia está diseñado "para prevenir cualquier error", de tal modo que por la canalización de oxígeno "sólo pueda circular este gas". "Lo ocurrido sólo puede entenderse como consecuencia de una manipulación expresa. En estos momentos se está llevando a cabo la oportuna investigación con el fin de esclarecerlo", señala el citado comunicado. El escrito no especifica si la manipulación la realizó el personal de la propia Praxair o se debió a los trabajadores de la clínica Ruber.Un portavoz del centro hospitalario señaló el sábado que ningún empleado de la clínica accede a la sala donde se hallan las bombonas y las válvulas de alimentación del oxígeno y del protóxido de nitrógeno.

De momento, la clínica Ruber mantiene dos hipótesis sobre el accidente. La primera sostiene que la intoxicación se produjo porque en la entrada del circuito de oxígeno del respirador de anestesia había una válvula mal colocada, propia de una conducción de protóxido de nitrógeno. Esto motivó que dicho gas circulase por el circuito de oxígeno.

Prohibición legal

La normativa prohíbe este tipo de manipulación y establece para cada gas un tipo específico de bombona y de válvula de alimentación.La segunda posibilidad investigada por la clínica Ruber, que mañana hará públicas sus conclusiones, es que Praxair suministró una bombona que por el tamaño correspondía a las de oxígeno, pero cargada con protóxido de nitrógeno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 17 de enero de 1999.

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