Cartas al director
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Juguete y tortura

Torrejón de Ardoz, Madrid. - 09 ene 1999 - 23:00 UTC

En EL PAÍS del 13 de diciembre de 1998 topé con el artículo Tortura para menores. Me gustaría comentar dicho artículo.¿Cómo es posible que el INC (Instituto Nacional de Consumo) no pueda hacer nada contra un fabricante de este tipo de juguetes, pues "no hay fraude"? Quiero entender que no hay estafa en el tipo de material que se utiliza. El fraude, a mi entender, está en ofrecer a la población infantil un juguete en el cual el fin es la tortura de un muñeco. ¿Es así como educamos a las generaciones venideras?

La UCE (Unión de Consumidores de España) apela a la responsabilidad de los padres. Me parece bien que los padres vigilen los juguetes de sus hijos, pero es tarea de toda la sociedad el que los niños se eduquen y vivan en una sociedad pacífica. Donde la palabra sea su arma, y en esto estamos todos: organismos oficiales, familia, medios de comunicación.

Como muy bien dice Pilar Marcos, autora del reportaje, el artículo 5 de la Declaración de Derechos Humanos dice: "Nadie será sometido a tortura". Creo que estamos torturando a nuestros niños permitiendo que se fabriquen estos juguetes y que en el futuro puedan ser su imagen de vida si padres y educadores no estamos al quite día a día.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de enero de 1999.

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