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Virrei Amat será una de las zonas peatonales más amplias de Barcelona

Cuando dentro de 10 meses finalicen las obras de reforma de la plaza de Virrei Amat, en Barcelona, no quedará ni rastro de su antigua fisonomía. Los autores del proyecto han dado un vuelco al antiguo espacio plagado de tráfico, que pasará a ser una de las zonas peatonales más amplias de la ciudad. A los 2.500 metros cuadrados de la plaza de antes de las obras se incorporará una superficie triangular, destinada a aparcamiento. En total, el espacio destinado a los peatones será de dos hectáreas.

El Ayuntamiento de Barcelona ha invertido en la puesta al día de esta plaza, donde confluyen algunas de las calles más importantes de la ciudad -como la de Felip II, la avenida de Borbó y el paseo de Fabra i Puig-, un total de 381 millones de pesetas. En esta obra, cuya ejecución está prevista en 10 meses, los peatones saldrán ganando, aunque entre los residentes de la zona abundan los que opinan que aparcar puede convertirse en una misión casi imposible. El concejal del distrito de Nou Barris, Antoni Santiburcio, comparó ayer, al presentar la reforma, la futura plaza de Virrei Amat con la plaza de Catalunya por sus dimensiones y por la importancia de los viales que la circundan. Para los arquitectos Andreu Arriola y Carme Fiol, autores del proyecto -y del parque de la Estació del Nord-, los elementos más destacables del diseño son la marquesina rectangular de madera y el estanque de 25 x 25 metros, del que emergen siete surtidores dispuestos como una constelación y una cascada de dos metros de altura. No faltarán en este nuevo espacio figuras escultóricas como las que suelen adornar toda plaza barcelonesa que se precie. Estos elementos que tanto proliferan en las nuevas obras de Nou Barris fueron bautizados como "palmas y diapasones" por los arquitectos, pero entre los vecinos se conocen ya como "las peinetas del distrito". La superficie triangular que conecta con la antigua plaza -entre las calles de Felipe II, de la Jota y de Desfar- dispondrá de un pavimento que alternará el césped y el arbolado con la arena y el sablón. Esta parte estará destinada a los juegos infantiles y aspira a ser un punto de reunión del barrio. En total, serán unos 200 árboles los que se plantarán en la plaza. Las plazas de aparcamiento que se han sacrificado, según Santiburcio, quedarán compensadas con el aparcamiento subterráneo construido en la ronda del Mig. Un punto de vista que no comparten muchos vecinos. Para el portavoz de las entidades de Nou Barris, Josep Ortiz, los principales interrogantes que plantea el proyecto son "evitar el ahogo del transporte público a su paso por la plaza y la pérdida de las plazas de aparcamiento a pie de calle".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de enero de 1999

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  • El coste de las obras de la plaza es de 381 millones de pesetas