Feliz justicia
En tiempos tan desconcertantes como estos en los que cometer delitos bajo los efectos del alcohol ayuda a reducir las penas en lugar de aumentarlas, en los que cada día mueren mujeres a manos de sus cavernícolas ex compañeros tras denuncias previas por malos tratos, en los que ladrones de máquinas tragaperras cumplen mayores condenas que chorizos de guante blanco de cientos de millones... En definitiva, en tiempos en los que hay que hacer un esfuerzo para creer en la justicia, aparecen personajes como el juez Garzón, los lores británicos o su ministro de Interior, que permiten que se vea una luz al final del túnel. Si éstas son las peores navidades de la familia de Pinochet, quizás le sirva de consuelo saber que serán las mejores de muchas familias desde que perdieron un trocito de sus vidas gracias a él, porque, al fin, después de tantos años, pueden ver esa luz. Feliz justicia, señores.-


























































