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Un "ultra" de 23 años, detenido como supuesto asesino de Aitor Zabaleta

La policía detuvo ayer a Ricardo Guerra Cuadrado, de 23 años, como supuesto autor del navajazo que acabó con la vida de Aitor Zabaleta en el estadio Calderón horas antes del partido de la Copa de la UEFA entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, el martes día 8. El presunto autor del asesinato, miembro del grupo atlético ultra Bastión, fue capturado a la salida de la prisión madrileña de Yeserías, donde cumplía condena en régimen de tercer grado (dormía en prisión de lunes a jueves y podía salir fines de semana) por apuñalar en 1996 a un joven en una discoteca de Madrid.

Junto con Ricardo Guerra han sido detenidos otros dos supuestos implicados. Y además, en la prisión de Soto del Real se encuentran encarcelados dos sospechosos más. Juan Cotino, director general de Policía, aseguró sin embargo que "el círculo aún no se ha cerrado", explicó.Los primeros en conocer la noticia de la detención del sospechoso fueron los padres de Aitor Zabaleta, a quienes telefoneó el delegado del Gobierno en Madrid, Pedro Núñez Morgades.

La pista que llevó a la detención del principal acusado la ofrecieron los otros detenidos en el día de ayer, según fuentes de la investigación. Ricardo Guerra fue delatado por otro de los sospechosos, añadieron los investigadores. Juan Cotino explicó ayer que existen pruebas e indicios, no dijo cuáles, que demuestran su culpabilidad. "Sí podemos apuntar que ha sido fundamental observar las fotografías e imágenes tomadas en San Sebastián en el partido de ida para descubrir a los acompañantes del principal sospechoso", apuntó. El sospechoso de la puñalada no acudió al partido de ida en San Sebastián, pues a esa hora se hallaba ya en la prisión.

Ayer por la mañana Ricardo Guerra salió de Yeserías a primera hora. Los agentes le esperaban a unos cien metros. Ricardo, bajito (1,65 metros), moreno y con perilla, no se resistió, según los policías. Fue trasladado a la Brigada de Policía Judicial, y se negó a declarar.

Ricardo Guerra todavía no ha sido identificado por Verónica Olivares, la novia de Zabaleta, según explicó Juan Cotino. El padre del supuesto homicida declaró a Onda Cero que su hijo es inocente y que el día de autos se hallaba trabajando con él.

A tenor de la reconstrucción policial, el principal acusado y dos de los detenidos ocasionaron incidentes con hinchas vascos desde la mañana del 8 de diciembre. Los agentes mantienen que agredió a un grupo de seguidores de la Real en los alrededores de la Plaza Mayor. Ya por la tarde, se encontraron con un grupo de hinchas vascos entre los que se hallaban Zabaleta y su novia. Ricardo Guerra, que no figura como socio del Atlético de Madrid, pertenece al grupo Bastión, formado por jóvenes de indumentaria paramilitar y que constituye una célula violenta escindida del Frente Atlético.

Se trata de una banda clandestina, compuesta en su mayoría por delincuentes comunes. Sus movimientos fueron descubiertos en principio por la dirección del Atlético de Madrid, que recogió algunos nombres y se los facilitó a la Dirección General de la Policía.

No se ha facilitado información oficial sobre si el spuesto autor material de la muerte de Aitor Zabaleta acudió al partido de vuelta de la Copa de la UEFA disputado en el Vicente Calderón: en teoría, a esa hora debía encontrarse de nuevo en la cárcel, pero el martes día 8 fue festivo. No obstante, fuentes policiales creen que huyó tras el crimen.

Ricardo Guerra cuenta con numerosos antecedentes penales por delitos comunes, robos y agresiones con arma blanca. El 21 de octubre de 1995 fue detenido por protagonizar varios incidentes en los prolegómenos de un partido de Liga que disputaron el Valladolid y el Atlético de Madrid. El 27 de abril de 1996 participó en una multitudinaria reyerta en la puerta de una discoteca del barrio de Argüelles, de Madrid, en la que fue apuñalado un joven. Tres días después fue detenido por esa agresión. En 1997 recibió una pena de dos años y cuatro meses de prisión.

También fue detenido en 1996 a raíz del asesinato en el barrio de Moncloa de David González. Fue puesto en libertad al demostrar que no estaba implicado en el crimen. Los padres de Ricardo Guerra residen en un chalé de Las Rozas, uno de los municipios de Madrid con mayor renta pér capita por habitante. Allí estudió en un centro privado, hasta que cumplió los 17 años. Tras cursar el COU, abandonó los estudios. Luego, estuvo empleado como repartidor. Además del supuesto autor material del crimen, los acusados en relación a la muerte de Aitor Zabaleta son otros cuatro: José Ignacio Calderón, de 25 años, alias el Loco, e Israel Gonzalo Canabal, de 24 años, que ingresaron en la prisión de Soto; y los dos detenidos del día de ayer, cuya identidad no se ha facilitado. La policía detuvo el pasado domingo a otros dos miembros del grupo ultra Bastión, que salieron en libertad sin cargos en la madrugada del martes. Igual ocurrió con Carlos Alfredo Bedoya, otro de los detenidos junto a José Ignacio Calderón e Israel Canabal Los agentes aún no han encontrado el arma homicida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de diciembre de 1998

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  • El sospechoso, condenado por una pelea con navajas, tenía permiso carcelario y forma parte del grupo Bastión