Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
JAVIER ROYODIRECTOR DE "ESCALA"

"Nuestra revista quiere ser un "fanzine", pero en elegante"

El desarrollo del proyecto de una revista en el quinto curso de Bellas Artes despertó en un grupo de alumnos el gusanillo de editar una publicación diferente a las que encontraban en el mercado. Querían abrirla a las ideas de los más jóvenes y darle un toque de distinción en su aspecto externo. El diseñador Javier Royo se colocó al frente del equipo y auspiciados por su profesor de la facultad Kosme de Barañano, consiguieron lanzar al mercado en diciembre de 1996 el primer número de Escala. Proyectos e ideas estéticas. Con tres números, editados y el cuarto ya en proceso de gestación, Escala mantiene su filosofía: publicaciones monográficas compuestas por artículos e ilustraciones suministrados por una treintena de colaboradores, que son libres de enfocar el tema desde el punto de vista de cualquier disciplina. Royo, de 26 años, define Escala como un híbrido de libro y revista, que ofrece "contenidos de peso y diseño de calidad". Una sola frase le sirve para resumir la filosofía de su revista. "Quiere ser un fanzine pero en elegante", asegura. Junto a Royo, de 26 años, trabajan desde que la idea empezó a pergeñarse Patricia Izarra como coordinadora de la publicación y Carlos León, el director de arte. Los créditos colocan en el cargo de editor al catedrático de la facultad de Bellas Artes Kosme de Barañano. "Él es el oráculo, es como los managers de los grandes grupos musicales", bromea Royo. "Está por detrás del proyecto, tiene importancia a la hora de delimitar los campos y nos orienta, pero no condiciona la creación de la revista". Royo repite una y otra vez su interés por demostrar en la revista que entre la gente joven "hay un gran movimiento, muchas propuestas".Y su director asegura que Escala quiere dar salida a todas ellas. La prioridad la tienen los compañeros de generación de Royo. No buscan grandes firmas ni escritos conectados con la actualidad y aceptan cualquier campo, desde la antropología al cine o la poesía. Cada número es monográfico. El primero giró en torno a Los límites de la geografía; el segundo propuso el tema Las formas del vestir y las formas del arte. Y en el tercero, toda la información se centró en el Nomadismo y mudanza. "Queremos mantener una pequeña tirada [actualmente 2.000 ejemplares] que distribuimos por toda España", explica Royo. "Está dirigida a gente interesada en la cultura". A través de las suscripciones han comprobado que la mayoría de sus lectores son profesionales, de entre 30 a 40 años, atraídos por los "potentes contenidos" de la revista. "No es una revista que se dirija a los ambientes universitarios, ni a los artistas plásticos", añade Royo. "En la facultad de Bellas Artes se habla más de rock y de conciertos que de exposiciones y los artistas apenas leen". La bodega temática Royo divide Escala en dos partes, que en la práctica se distinguen a simple vista por el diseño. "La bodega temática aborda los temas más serios. Son textos editados en otros países o extractos de libros, que presentamos en el idioma original o traducidos, si se trata de lengua, como el alemán, menos conocidas". Su presentación lleva la austeridad al extremo: dos columnas de texto sobre cada página, sin ilustraciones. "El grueso de la revista, el resto de lo que publicamos son trabajos inéditos, artículos seleccionados por su conexión con el tema monográfico. Son escritos de gente joven". Royo está obsesionado por el aspecto de Escala. "Está muy bien que existan publicaciones hechas con papel reciclado, pero queremos huir de lo cutre", recalca el director. "Tratamos de crear un objeto de colección, que nace con la vocación de ser parte de una colección, que tiene todos los requisitos de un libro". Para lograrlo eligieron unas tapas negras de plástico, que recuerdan los antiguos cuadernos de colegial, cuidadosamente ilustrado con unas serigrafías en color blanco. El papel de alta calidad es blanco, y sobre las páginas el color está ausente. El gusto por cuidar el detalle llega al máximo en las guardas de la revista. Artistas de primera fila -como Luis Gordillo, Eduardo Chillida y Jesús Lazkano- han cedido sus obras para ser reproducidas en las guardas. "Es simbólico. Las guardas de artistas conocidos arropan el trabajo de los desconocidos que aparece dentro".

El salto a la red

Escala han entrado en Internet, pero con cambios respecto a los ejemplares impresos sobre papel. La revista tiene la vocación intemporal; trata de no atosigar a los lectores con un diseño limpio y un aspecto de de "revista clasicona", según dice su director, Javier Royo. Aspiran a crear un objeto hermoso, bien acabado y que se deje querer durante mucho tiempo. "Ni los contenidos ni las formas son perecederos". En la dirección de Internet www.bm30.es/escala está el primer número de Escala, en cambio, permanentemente abierto a la entrada de nuevos artículos. Es una edición sin fin, que se sigue enriqueciendo con colaboraciones que llegan de Filandia, Cuba o Nicaragua. "Internet permite abrir la revista al mundo", subraya Royo. El director de Escala se confiesa "tecnófilo" pero asegura que la presencia en Internet no amenaza la supervivencia del soporte original ni cambios en la filosofía del proyecto. "La revista es un objeto que seguirá igual. La red nos servirá para promocionarla y conseguir más suscriptores y nuevos colaboradores".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de noviembre de 1998

Más información