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Netanyahu suspende la retirada de tropas como represalia a la amenaza de Arafat

Ni siquiera la presencia en la zona de Oriente Próximo del mediador norteamericano Denis Ross consigue el cumplimiento, según los plazos previstos, del Memorando de Wye. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció ayer que mantendrá en suspenso la aplicación del repliegue de su Ejército de Cisjordania hasta que el presidente de la Autoridad Palestina (AP), Yasir Arafat, se retracte públicamente de su advertencia del pasado domingo sobre una posible reanudación de la violencia.

Netanyahu y Arafat hablaron ayer por teléfono, pero el primer ministro israelí "no quedó satisfecho de las aclaraciones del presidente palestino", según un portavoz de su Gobierno. Un funcionario de la AP manifestó, sin embargo, que "Arafat aclaró su postura de que el Gobierno palestino negocia con Israel como un socio y no apela a la violencia".La nueva escalada dialéctica que amenaza el cumplimiento de los últimos acuerdos, firmados en Washington el pasado 23 de octubre, comenzó cuando el líder palestino aseguró el pasado fin de semana, durante un acto con militantes de su partido, Fatah, que puede producirse una escalada de violencia, de mayor calado que la Intifada, si no avanza el proceso de paz. Arafat también reiteró que al término de la vigencia del periodo transitorio de los acuerdos, el 4 de mayo de 1999, declarará la independencia del Estado palestino.

Dos temidos fantasmas

La declaración de independencia de Palestina, considerada inevitable incluso por la oposición israelí, y la renovación de la Intifada son los dos fantasmas que más asustan a los israelíes. Netanyahu, que presentó ayer al Parlamento el texto del Memorando de Wye, aseguró que la aplicación del acuerdo permanecerá en suspenso, incluso tras la aprobación por parte de la Kneset (Parlamento israelí). "No tengo la intención de llevar a cabo ningún repliegue bajo estas condiciones", señaló el primer ministro israelí, que exigió a Arafat "una rectificación pública e inequívoca".La aprobación del memorando por el Parlamento está garantizada por el respaldo de la oposición laborista al proceso de paz. Sin embargo, el Gobierno se ha atribuido el derecho de decidir sobre el repliegue antes de cada una de las tres etapas contempladas.

"Tengo noticias para Arafat y los palestinos. Jerusalén ha sido, es y será la capital de Israel y sólo la suya", aseguró Netanyahu ante el Parlamento en referencia a la afirmación de Arafat de que la capital de su Estado será instalada en la ciudad considerada santa por las tres principales religiones monoteístas

El halcón del Likud y ministro de Exteriores, Ariel Sharon, también se ha lanzado como ave de presa sobre Arafat y los palestinos, y ha exhortado a los colonos a que ocupen las colinas de Cisjordania antes de la negociación sobre el estatuto final. "Lo que cojamos será nuestro", aseguró Sharon en un acto político con simpatizantes ultranacionalistas, que ya se han instalado en el territorio palestino ocupado militarmente por Israel.

En el otro frente que tiene abierto Israel, el del sur de Líbano, ayer perecieron tres soldados como consecuencia de la explosión de una bomba preparada por milicianos islamistas de Hezbolá. Otros cuatro militares resultaron heridos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de noviembre de 1998

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