Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Asesinados a tiros seis misioneros en una iglesia en Congo-Brazzaville

Radio Congo informó ayer de una matanza de un número indeterminado de civiles perpetrada el domingo por guerrilleros ninjas (seguidores del ex primer ministro y alcalde de Brazzaville, Bernard Kolelas), en la región de Stanley Poll, al sur de Congo-Brazzaville. Los hechos sucedieron en una iglesia de Mindouli (región natal de Kolelas), a 90 kilómetros al oeste de la capital de la República de Congo. Entre las víctimas figuran, de acuerdo con varias versiones, seis misioneros católicos. Al parecer, ninguna de las víctimas es española.La Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Exteriores de España no pudo confirmar anoche la nacionalidad de los misioneros. "No nos consta que haya españoles". Un carmelita ratificó ayer a la televisión de Congo-Brazzaville la existencia de esa matanza y que en ella no habían perecido españoles.

Los seis religiosos pertenecían a un grupo de mediadores que partió de Brazzaville para negociar con los jefes ninjas en Stanley Pool (junto al río Congo) el establecimiento de una zona de seguridad para los civiles.

Según los supervivientes, los agresores irrumpieron en el templo durante la celebración de la misa dominical y abrieron fuego indiscriminadamente contra los feligreses. La agencia Efe, que cita fuentes de la radio local congoleña, asegura que murieron 45 personas. La agencia France Presse las reduce en cambio a 10.

Los ninjas, guardia pretoriana del ex primer ministro Bernard Kolelas combatieron el año pasado en una cruenta guerra civil que costó la vida a miles de civiles junto a los zulúes -otra milicia privada- del antiguo presidente Pascal Lisuba, hoy exiliado en Londres. Tras la victoria en octubre de 1997 de Denis Sasu Ngueso, que se autoproclamó jefe de Estado, y de su Ejército personal (los cobras), tanto los ninjas como los zulúes siguen activos en algunas zonas del país donde son frencuentes las incursiones.

Congo-Brazzaville, ex colonia francesa, está separada del antiguo Zaire -hoy República Democrática de Congo- por el río que da nombre a los dos países. Es un territorio rico en petróleo y minerales. Congo-Brazzaville es una pieza importante en el rompecabezas estratégico africano. De su estabilidad depende en parte la del enclave de Cabinda, perteneciente a Angola, uno de los poderes regionales emergentes que tiene también un papel clave en los actuales acontecimientos en el otro Congo, donde Luanda apoya al presidente, Laurent Kabila, frente a la rebelión banyamulengue.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de noviembre de 1998