La policía mantiene detenido como sospechoso al novio de una joven de 18 años estrangulada en Torremolinos

El misterio de la reciente muerte de una muchacha en Torremolinos empezó ayer a desvanecerse. La labor de la policía en desentrañar los hechos ha empezado a dar sus frutos. La policía mantiene detenido a un joven como principal sospechoso de la muerte el pasado domingo de esta muchacha de 18 años. El cadáver de la muchacha apareció en un descampado próximo al Palacio de Congresos y Exposiciones de Torremolinos (Málaga). La primera hipótesis apunta como causa de la muerte la asfixia por estrangulamiento. El cadáver de la víctima fue descubierto por unos vecinos hacia las 14.00 horas del pasado domingo. Junto al cuerpo sin vida de la joven se encontró una mochila. Fuentes policiales no pudieron determinar ayer si el arma utilizada en el homicidio fue una cuerda de la mochila o una correa. Horas después de los hechos, funcionarios de la comisaría de la citada localidad malagueña detuvieron al sospechoso, del que no se facilitaron datos identificativos. Ayer los investigadores trataban de reconstruir las últimas horas con vida de la joven, por lo que procedieron a interrogar a familiares y amigos más allegados. El detenido mantenía con su presunta víctima una relación sentimental, según manifestaron algunas personas. Otras fuentes indicaron que incluso hace unos meses se vio obligado a abandonar España por problemas que no supieron precisar. Violencia contra la mujer Aparte del homicidio de Torremolinos, otros hechos que se inscriben en los actos de violencia contra las mujeres se produjeron ayer en Málaga. La Guardia Civil informó de la detención el sábado en Alhaurín el Grande de un hombre de 57 años como supuesto autor de un caso de malos tratos en la persona de su compañera sentimental, de 54. La víctima recibió toda clase de golpes y precisó asistencia médica en el centro de salud de esta población de la comarca del Guadalhorce. La mujer confesó que era objeto de agresiones similares desde hace varios años, pero hasta el último caso no decidió interponer denuncia. Además, la Audiencia Provincial de Málaga condenó ayer a Ramón D. V. a cuatro años de cárcel por clavarle a su mujer un cuchillo en un costado, después de mantener una discusión con ella en marzo de este año. El procesado tendrá que cumplir una pena adicional de otro año porque, no contento con su acción, amenazó a su esposa con cortarle el cuello si finalmente era encarcelado por el apuñalamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de noviembre de 1998.