Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Clinton se reúne con sus asesores para decidir qué hacer contra Irak

Nueva York / Bagdad

Estados Unidos está a punto de tomar una resolución de fuerza para atajar el círculo vicioso de los inspectores de la ONU en Irak, cuyo trabajo es sistemáticamente bloqueado por el Gobierno de Sadam Husein pese a las sucesivas denuncias del Consejo de Seguridad. El presidente Bill Clinton convocó ayer en Camp David a su equipo de relaciones internacionales para evaluar el siguiente paso.

Ahora Washington considera seriamente inaugurar una "nueva fase" en la vigilancia del régimen iraquí. El diario The New York Times citaba ayer a fuentes de la Administración estadounidense diciendo que las inspecciones de la ONU no funcionan, y que en consecuencia las sanciones y el uso de la fuerza van a pasar a primer plano.Fuentes de la Casa Blanca aseguraron tras la reunión de ayer que el presidente no tomó ninguna decisión sobre una eventual acción militar. Clinton ha pedido a sus consejeros más datos sobre las opciones diplomáticas y militares que le presentaron, según indicó un portavoz del Consejo Nacional de Seguridad. En Camp David estuvieron además del titular de ese departamento, Samuel Berger,la secretaria de Estado, Madeleine Albright; el jefe del Pentágono, William Cohen, y el director de la CIA, George Tenet.

El portavoz de la Casa Blanca, David Leavy, dijo antes de la cita que "Irak tiene que obedecer inmediatamente", ya que "todas las opciones están sobre la mesa". Y entre esas opciones está la descarga de misiles sobre objetivos militares en Irak. The New York Times informaba ayer de que el uso de la fuerza contra Irak está ahora más cercano que en ningún otro momento desde la guerra del Golfo en 1991. Desde luego es el momento más delicado desde que el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, viajara a Bagdad en febrero de este año para evitar la guerra.

El enviado de Annan en Irak, Prakash Shah, entregó ayer una carta de éste al viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, sobre los medios de encontrar una salida diplomática a esta nueva crisis entre Bagdad y los inspectores. Según la televisión iraquí, Shah ha pedido al secretario general que viaje a Irak para intentar solucionar el problema. Por su parte el general Alí Hasan al Majid, miembro del Consejo de Mando de la Revolución, ha pedido a sus conciudadanos que se concentren en la frontera con Arabia Saudí "para afrontar los desafíos que se presentan al país".

"Arrasaremos Irak" si Sadam Husein intenta usar armas nucleares, dice una fuente de la Administración citada por ese diario, dando una idea sobre la poca paciencia que le queda a Washington. EEUU niega la inminencia de un ataque militar o de un calendario para ello.

EEUU tiene 23.400 soldados en la región del golfo Pérsico, con 174 aviones, 21 barcos y nueve bombarderos con misiles Tomahawk. Son menos efectivos que los que había en la zona el pasado febrero, pero sobran para realizar un ataque sorpresa si se ordena desde Washington.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de noviembre de 1998

Más información

  • Washington considera que las inspecciones ya no funcionan