La hierba útil

Intelectuales y doctores reivindican el valor terapéutico de la marihuana en la presentación de la revista "Cáñamo"

No hubo una gran fumada, ni galletitas a base de cannabis, pero se habló largo y tendido de los beneficios de la marihuana y su uso terapéutico. La revista Cáñamo había convocado ayer una rueda de prensa para presentar su número 11 (especial Marihuana medicinal), con una mesa plagada de intelectuales y expertos en la materia, que quedó en lección magistral de cada uno de ellos sin lugar a preguntas de periodistas y público.

Con su retranca habitual, el periodista Moncho Alpuente inició los monólogos apelando al buen aspecto de los presentes para defender el uso de la marihuana y sus derivados: "Todos la fumamos desde hace décadas y véase qué bien estamos, y eso que hemos cumplido los 60; todo lo que produce placer es terapéutico", concepto que todos los ponentes compartieron. Y continuó: "Es un placer barato que da la naturaleza, ¿cómo iba a estar permitido? Se cargaría los miles de millones que gana la industria farmacéutica con soluciones químicas a males que remedia la marihuana".

Tanto él como los demás ponentes coincidieron en que por muchas campañas oficiales que avisan de su peligro, nunca se ha demostrado que la marihuana sea nociva, que provoque delincuencia ni que necesite curas de desintoxicación. Gaspar Fraga, director de la revista, relató que la intención de su publicación no es otra que servir de "voz normalizadora de todos nosotros" [refiriéndose a los que utilizan el cáñamo]. En la revista, según él, se encuentra el "apoyo y consejo a los consumidores" y la denuncia a "leyes contradictorias que aprueban el consumo, pero no la tenencia".

El doctor en psiquiatría José María Poveda se remitió a la vuelta a lo natural para ensalzar la marihuana y apoyó su uso como sustitutivo de los propios psiquiatras. "Si se usara más", llegó a decir, "Woody Allen no se habría gastado esas fortunas en psicoanálisis". Manuel Almendros, psicólogo, narró sus experiencias con las tribus mazatecas del sur de México y los indios del norte de Perú y destacó el trabajo de los chamanes, que muestran un profundo respeto por la planta. Alfredo Embid, médico holístico y acupuntor, se remontó a la antigua farmacopea china -en chino antiguo marihuana significaba planta útil-, que trataba con ella desde dolores menstruales a hemorroides. Finalmente, el escritor Fernando Sánchez Dragó habló más de sí mismo que de la materia en cuestión. No hubo fumada, ni galletitas, pero sí unas cervezas hechas con cáñamo que al final se repartieron junto a canapés convencionales.

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