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El Supremo inicia los trámites para que Amedo y Domínguez puedan salir libres

Los ex policías José Amedo y Michel Domínguez pueden salir en pocos días en libertad en tercer grado penitenciario después de que el Tribunal Supremo acordase ayer acumular su condena por el caso Marey a los 108 años de prisión que les impusieron por el caso Amedo. Con dicha acumulación, la reciente condena por el secuestro de Marey queda a beneficio de inventario, ya que se deja extinguir por exceder del máximo de 30 años de cumplimiento. Amedo y Domínguez y alcanzarán la libertad condicional en un plazo de tres años.

La acumulación de condenas es el primer paso para que Amedo y Domínguez vuelvan a salir en libertad. El Tribunal Supremo la ha acordado de forma casi mecánica, en cumplimiento del artículo 70 del antiguo Código Penal. De acuerdo con el máximo de cumplimiento entonces vigente, el Supremo señala el límite de 30 años como máximo de las penas impuestas. Instituciones Penitenciarias esperaba dicha resolución para proceder a la reclasificación de ambos convictos, que, según fuentes penitenciarias, difícilmente serán regresados a segundo grado. La reclasificación se producirá previsiblemente la próxima semana por parte de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, que depende del Ministerio del Interior.

Previamente, el centro Victoria Kent -la antigua cárcel de mujeres de Yeserías-, donde se encuentran internos Amedo y Domínguez, deberá recibir la notificación del Supremo, tendrá que reunirse la Junta de Tratamiento Penitenciario, efectuar una propuesta de reclasificación y remitirla a la Dirección de Instituciones Penitenciarias para que ésta resuelva. Trámites difíciles de cumplimentar en lo que queda de semana, o lo que es lo mismo, antes de las elecciones vascas.

Por ese motivo, las citadas fuentes ponen en duda que Amedo y Domínguez puedan salir hoy o mañana, en contra de lo que sostenía anoche su abogado defensor, Jorge Manrique. Sin embargo, este letrado, que mantuvo contactos, previos al alumbramiento del caso, en 1994, con el hoy vicepresidente primero del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos, en el despacho del director de El Mundo -tal como reconoció en el juicio del caso Marey el propio Cascos-, insistía anoche en su "convicción" de que Amedo y Domínguez saldrán de la cárcel hoy mismo, o a lo más tardar mañana, día en que se reúne la junta de tratamiento penitenciario.

La principal incógnita radica en conocer si a los ex policías se les concederá el tercer grado normal o el especial del que ambos disfrutan desde que confesaron su participación en el secuestro de Marey e incriminaron a sus jefes. El primero les permitiría salir a diario a trabajar y regresar a la prisión a dormir excepto los fines de semana. El que disfrutaban hasta que ingresaron en prisión el pasado 25 de septiembre les permitiría no ir nunca a dormir a prisión por motivos de seguridad y gozar de protección policial permanente, motivos que parecen haber decaído tras su nuevo ingreso en un establecimiento penitenciario.

Amedo y Domínguez entraron en prisión por primera vez el 13 de julio de 1988 y cumplieron condena por el caso Amedo en la cárcel de Guadalajara hasta el mes de julio de 1994. Es decir, estuvieron seis años en la cárcel, hasta que salieron en tercer grado penitenciario normal. Sin embargo, para entonces ya habían redimido 11 años, 11 meses y 10 días de la condena de 30 años a que quedaron reducidos automáticamente los 108 años que les fueron impuestos por seis delitos de asesinato frustrado en los atentados a los bares franceses Batzoki y La Consolation.

A partir de diciembre de 1994, tras los contactos de su abogado con Álvarez Cascos y la subsiguiente confesión ante el juez Baltasar Garzón de su participación en el secuestro de Marey para incriminar a sus superiores, el juez de la Audiencia Nacional les concede el régimen especial de libertad y protección policial permanente. Hasta hoy son los dos únicos convictos del caso Marey que lo han disfrutado. Por este secuestro han sido condenados 12 procesados, entre ellos el ex ministro del Interior José Barrionuevo y el ex secretario de Estado Rafael Vera, presos en la cárcel de Guadalajara.

En la situación de régimen especial estuvieron Amedo y Domínguez hasta el pasado 25 de septiembre, cuando reingresaron para comenzar a cumplir la condena del caso Marey, que estaba aún sin acumular.

Pero en estos últimos cuatro años, Amedo y Domínguez han continuado redimiendo su condena en absoluta libertad, por lo que ahora les quedan menos de tres años para alcanzar la libertad condicional. Ésta se logra por el cumplimiento de las tres cuartas partes de la pena, y al ser una fase de preparación para la vida en libertad determina la total excarcelación del recluso condicionada a que no reincida.

Con la aplicación de los beneficios penitenciarios por redención de penas por el trabajo y las redenciones extraordinarias que se les han computado, Amedo y Domínguez alcanzarán la libertad condicional el 14 de octubre del año 2001, es decir, en un plazo de unos tres años. Y sus condenas quedarán totalmente extinguidas el 3 de octubre del año 2006.

Esa fechas operan incluso para los procesos futuros que Amedo y Domínguez puedan tener pendientes. Ambos ex policías, por ejemplo, tiene aún pendiente otro juicio desglosado del caso Marey, relativo a sus cuentas bancarias en Suiza, en las que cada uno disponía de un saldo de unos 200 millones de pesetas. El nuevo juicio les saldrá gratis, ya que la nueva condena que en ése u otros casos futuros puedan imponérseles se seguirían acumulando mecánicamente a la del caso Amedo por la que están a punto de salir libres.

Por el contrario, otros afectados por ese proceso, como Rafael Vera o el ex jefe superior de Policía de Bilbao, Miguel Planchuelo, pueden seguir sumando condenas a la de 10 años y 9 años y medio que tienen, respectivamente, por el caso Marey, hasta los 30 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de octubre de 1998

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