EL DEBATE TRAS LA TREGUA DE ETA

Arzalluz y el Gobierno niegan que hayan pactado la cesión de la política penitenciaria

El líder del PNV, Xabier Arzalluz, negó ayer que su partido haya llegado a un pacto secreto con el Gobierno para que éste ceda al Ejecutivo vasco las competencias en materia penitenciaria. El ex ministro socialista de Justicia e Interior, Juan Alberto Belloch, había asegurado el jueves que existía tal acuerdo, que supondría que el Gobierno vasco gestionaría la política penitenciaria, pieza clave en una hipotética negociación con ETA. El portavoz del Gobierno, Josep Piqué, desmintió a Belloch, al que, sin nombrar, acusó de "mentiroso".

"¿Pacto con Aznar? A mí que me registren. Doy mi palabra de que jamás, ni con Aznar ni con nadie, he hablado de semejante capítulo y lo digo sin ninguna restricción mental". Arzalluz, que compareció ayer en rueda de prensa en Bilbao acompañando al candidato a lehendakari, Juan José Ibarretxe, desmintió así de tajante al ex ministro Belloch.El presidente del PNV proclamó que a Belloch "o le han informado mal o miente". Después insistió: "Hay muchas cosas de ese tenor que están saliendo por ahí en los últimos días y no alcanzo a ver esta suspicacia de que nosotros [Aznar, Arzalluz y HB] estamos poco menos que armando un cotarro aparte para llevar el tema entre nosotros".

Arzalluz recordó que el Parlamento vasco aprobó en octubre de 1995 un informe de transferencias en donde se incluía la reclamación de las competencias en materia de prisiones, que aún está pendiente de ser desarrollado.

También el Gobierno, a través de su portavoz, Josep Piqué, negó que exista un pacto entre el jefe del Ejecutivo, José María Aznar, y el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, para el traspaso de competencias al País Vasco en materia de instituciones penitenciarias.

El portavoz del Ejecutivo, sin ocultar su enojo, salió al paso de las afirmaciones del ex ministro Belloch, al que, sin nombrarle, llegó a descalificar por hacer una "utilización de la mentira". Por eso, pidió un "esfuerzo de responsabilidad" frente a algunas afirmaciones de dirigentes socialistas, realizadas con "la utilización de la mentira o exponiendo exigencias al Gobierno con cosas que hace desde el primer día y no se hacían en otros gobiernos".

El propio Belloch y su compañero Enrique Múgica, ex ministro de Justicia, consideran improbable que José María Aznar vaya a adoptar cambios inmediatos en la política penitenciaria que afecta a los 535 reclusos de ETA. Mientras que para Belloch esta posibilidad sería conveniente a medio plazo, Múgica considera que se trata de un gesto inadecuado hasta que no haya una constatación fehaciente de que ETA apuesta por la paz.

Ni gestos ni compromisos

Belloch, que no prevé un gesto "inmediato" del Ejecutivo, considera que no hay ningún "compromiso" formal de acercamiento de presos etarras al País Vasco antes de las elecciones del próximo 25 de octubre. Sin embargo, reconoció que en sus contactos con representantes del Ministerio de Interior se ha hablado de la posibilidad de acercar a cinco presos etarras enfermos y conceder a otro un tercer grado, aunque sin fechas concretas.El ex ministro de Justicia e Interior, que ayer no volvió a referirse al pacto secreto entre Aznar y Arzalluz, reiteró el deseo del PSOE de que el Gobierno inicie una reorientación de la política penitenciaria "al margen de la fecha electoral".

Por su parte, Múgica discrepó de su compañero Belloch al indicar que "hasta que no lo vea" no podrá creer que existe un pacto entre el presidente del Gobierno y el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, sobre la cesión de la política penitencia. "Yo tengo que ver eso, pero no me parece ni conveniente ni necesario traspasar a Euskadi la política penitenciaria, porque debe estar en manos del Gobierno", añadió.

Múgica consideró "lógico y natural" que haya un cambio en la política penitenciaria, pero puntualizó que debe producirse "después de que la paz se establezca definitivamente, no antes".

Los sindicatos de prisiones también dieron ayer su opinión sobre el teórico pacto entre Aznar y Arzalluz respecto a la cesión de las competencias penitenciarias. Mientras CC OO se mostró a favor de que el Gobierno vasco obtenga tales competencias, USO desconfía de que exista tal acuerdo y la sección de Prisiones de CSI-CSIF considera que se trata de un "camelo" del PSOE al sentirse relegado.

El candidato socialista a las elecciones autonómicas vascas, Nicolás Redondo Terreros, cree que la política penitenciaria que el Gobierno debe poner en marcha tras el anuncio de tregua de ETA debe regirse por los criterios de "paz, perdón y piedad".

Redondo reclamó un acuerdo básico entre todos los partidos sobre política penitenciaria, para poner en marcha un nuevo modelo antes del 25 de octubre, de manera que la tregua de ETA "se haga irreversible". Considera que ese acuerdo es posible, como ya ocurrió en otras ocasiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de octubre de 1998.

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