Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Maragall y Pujol comparten el protagonismo de la Diada de Cataluña

La celebración de la Diada Nacional de Cataluña ofreció un anticipo de lo que se avecina en esta comunidad en los próximos meses: el creciente protagonismo de Pasqual Maragall y su emparejamiento con Jordi Pujol. En la recepción oficial ofrecida por el presidente del Parlamento autónomo, Joan Reventós, una nube de fotográfos y cámaras de televisión perseguía al ex alcalde, en busca del momento en que saludara a Pujol. El encuentro se produjo cuando Maragall ya abandonaba el edificio y fue protocolario, frío. Lo justo para posar.Pero Maragall también era protagonista ayer porque una nueva encuesta preelectoral, publicada por el diario El Mundo, da un empate entre PSC y CiU y entre el bloque de derecha y el de izquierda, pero coloca a los socialistas como fuerza más votada y a Maragall por encima de Pujol en la valoración de los líderes políticos.

Esa era la gran cuestión en todas las conversaciones en la recepción. Y eso era lo que permitió que el primer secretario del PSC, Narcís Serra, afirmara que Cataluña "se dirige a un cambio" y vaticinara que la de este año "es la última Diada que se celebra con un Gobierno de CiU".

Menos tenso y más largo fue el encuentro de Pujol con el candidato socialista a La Moncloa, José Borrell. De la conversación que tuvieron trascendió que Borrell agradeció al presidente catalán la actitud que ha mantenido durante los últimos días en torno al encarcelamiento de Barrionuevo y Vera. Y que Pujol valoró la aportación de Borrell a la vitalidad del sistema de partidos al concurrir a unas elecciones primarias con los pronósticos iniciales en contra.

Ante la tendencia de CiU a la baja frente al alza de Maragall, Pujol se vió en la necesidad de replicar. Lo hizo comentando en voz alta al presidente de Iniciativa per Catalunya (IC), Rafael Ribó, que no sólo tiene una salud fuerte, a sus 68 años, sino que también lo está desde el punto de vista electoral. "Políticamente daré una sorpresa", le auguró refiriéndose a las elecciones autonómicas prevista para marzo.

Amplia representación

Entre las casi mil personas que asistieron a la recepción se contaban los secretarios de Estado de Administraciones Territoriales, Jorge Fernández Díaz, y el de Deportes, Santiago Fisas, pero no el ministro de Industria y portavoz del Gobierno, Josep Piqué, retenido en Madrid por la reunión del Consejo de Ministros. Eso redujo el protagonismo del Partido Popular (PP). El senador Aleix Vidal-Quadras acudió a la recepción acompañado de varios dirigentes de la plataforma Convivencia Cívica Catalana.Esta recepción anual es una expresión del pluralismo de la sociedad catalana. Además de los miembros del Gobierno de la Generalitat y los dirigentes y diputados de todos los partidos, en ella coincidieron ayer personalidades como el líder patronal Carlos Ferrer Salat y los secretarios generales de los sindicatos, Joan Coscubiela, de CC OO, Josep Maria Älvarez, de UGT; el cardenal arzobispo de Barcelona, Ricard Maria Carles y los dirigentes de las demás confesiones religiosas.

Los partidos independentistas llevaron a cabo las manifestaciones tradicionales del Onze de Setembre. Por la mañana, se concentraron en el Fossar de les Moreres, y por la tarde, unos 3.000 independentistas desfilaron ante el monumento a Rafael de Casanova, héroe de la defensa de Barcelona en el sitio de 1714. Tras la marcha, algunos de sus participantes permanecieron en la rambla de Canaletas y en la plaza de Cataluña, provocando desórdenes públicos que incluyeron la quema de contenedores y la rotura de las lunas de varias entidades bancarias, así como el apedreamiento de la sede del PP de la calle de Urgell. En los incidentes fueron detenidas seis personas que estaban ayer a la espera de pasar a disposición judicial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de septiembre de 1998

Más información

  • Seis detenidos en los disturbios tras un acto independentista en Barcelona