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El proyecto para adaptar la estación de metro de Sol a los minusválidos lleva tres años parado

La estación de metro de Sol sigue siendo una fortaleza inexpugnable para los minusválidos y otros ciudadanos con movilidad reducida pese a que, desde hace tres años, la Comunidad de Madrid cuenta con un plan para hacerla accesible. No es un problema económico, ya que los 300 millones necesarios para instalar los siete ascensores y tres rampas previstos están incluidos en los presupuestos regionales. Pero, por ahora, ni siquiera se ha fijado un plazo de inicio de los trabajos. En la Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes justifican la demora por la envergadura de la reforma, que duraría un año, en un punto tan neurálgico. "Bastantes obras hay con la ampliación de la red de metro y la estación de Avenida de América como para emprender otra de tanta repercusión en pleno Sol", explican.

Pero cuando no existían esas obras y ya había dinero previsto para la reforma de Sol, tampoco se iniciaron los trabajos. El Gobierno socialista de Joaquín Leguina llegó a incluir este proyecto en sus planes de 1995. El nuevo ejecutivo, del PP, mantuvo la idea y metió dinero para ejecutarla. En 1996 no gastaron ni una peseta; en 1997, tampoco. Este año el consejero de Obras Públicas ya ha decidido que los minusválidos pueden seguir un año más sin una de las obras más emblemáticas de eliminación de barreras arquitectónicas en Madrid.Las nuevas líneas de metro que se construyen en la ciudad son accesibles para personas con la movilidad reducida (ancianos, lesionados y los 230.000 minusválidos físicos madrileños...) al disponer de ascensores. El problema es que ahora un minusválido en silla de ruedas sólo puede subirse y bajarse en ellas sin poder desplazarse en metro hacia otro punto de la ciudad porque las paradas céntricas siguen teniendo enormes barreras. Adaptar Sol, un lugar histórico, céntrico y donde confluyen tres líneas, mejoraría mucho la situación.

Pero para hacer este proyecto realidad hay que levantar parte de la Puerta del Sol ya que la obra necesaria es ingente. El proyecto supone la creación de un itinerario sin barreras que tiene su entrada y salida a la estación por el vestíbulo de la calle del Carmen. Luego, por medio de siete ascensores y tres rampas se salvan los dos niveles principales de la estación y se conectan los seis andenes de las tres líneas (véase gráfico).

En cada línea se accedería desde la entrada al vestíbulo principal en ascensor; de ahí hasta el andén en otro ascensor, y de un andén a otro mediante una rampa.

Inicio de los trabajos

En la primavera de 1997, el Gobierno regional se comprometió a iniciar los trabajos en agosto de ese mismo año. La viceconsejera de la Presidencia, Carmen Álvarez Arenas, presidenta del Consejo de Accesibilidad, en el que también están asociaciones y sindicatos, responde a la pregunta de qué va a ocurrir con el plan de la estación de Sol, remitiendo el asunto a la Consejería de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes, donde aseguran que todavía no ha llegado el momento de acometer esa obra.Juan José Olaya, responsable en temas de eliminación de barreras arquitectónicas de la Federación de Asociaciones de Minusválidos de Madrid (FAMMA), se pregunta a qué se han destinado los 300 millones de pesetas reservados para este fin en los presupuestos regionales de 1997 y del presente ejercicio. "Sobre este asunto de la estación de Sol nos han dicho de todo, incluso que no se va a ejecutar, aunque en los últimos tiempos nos aseguran que sí, pero sin fijar fechas", explica.

Excesiva lentitud

Desde 1993 la Comunidad de Madrid cuenta con una ley muy estricta para favorecer, e incluso imponer, la eliminación de barreras en edificios y calles. El problema está en que desde entonces, el Gobierno regional, hasta mayo de 1995 del PSOE, y ahora del Partido Popular, ha gestionado con excesiva lentitud la norma. En cinco años sólo han aprobado dos de los seis reglamentos que desarrollan esta normativa.Uno de los reglamentos que siguen pendientes de aprobación es el que fija las sanciones a quien incumpla la ley. "Sin él es muy difícil velar por la accesibilidad", asegura Olaya.

Álvarez Arenas asegura que este reglamento sancionador va retrasado porque antes de aprobarlo ha sido necesario crear un nuevo servicio dentro de la Administración regional que se encargue de recibir las denuncias e interponer las multas.

"El Consejo de Eliminación de Barreras es quien tiene el cometido de velar por el cumplimiento de la ley, pero carece de potestad para incoar expedientes sancionadores, por eso era precisa una unidad administrativa encargada de ello", añade la viceconsejera.

También permanece pendiente de desarrollo el reglamento que deberá unificar los requisitos de todos los municipios para conceder las tarjetas de estacionamiento en los aparcamientos reservados a minusválidos. La Comunidad de Madrid tampoco ha terminado la norma que desarrolla los criterios técnicos necesarios para aplicar la Ley de Eliminación de Barreras Arquitectónicas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de septiembre de 1998

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