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Rugova se queda solo tras el pacto con Milosevic sobre Kosovo

El líder kosovar Ibrahim Rugova se ha quedado solo. El plan del presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, de otorgar una autonomía provisional para Kosovo, aceptado en principio por el propio Rugova, ya ha sido rechazado por las principales fuerzas políticas de Kosovo, incluida la guerrilla independentista, el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK).La sorpresa es que las críticas se han extendido al partido de Rugova, la Liga Democrática de Kosovo (LDK). Su vicepresidente, Mehmet Hajirizi, es de los más críticos. "Firmar un acuerdo de esa naturaleza sería un suicidio", y agregó que cualquier tipo de pacto para la provincia kosovar debe ser fruto del "consenso de todos los factores relevantes en Kosovo", y ofrecido al pueblo para que "decida sobre él", informó ayer el diario independentista Koha Ditore. Por ahora, Rugova ha fracasado en sus intentos de atraerse al proceso negociador a los otros "factores relevantes" del espectro político, representantes de la línea dura y de la guerrilla del ELK, cuyo portavoz, Jakup Krasniqi, rechazó ese acuerdo autonómico. La guerrilla "no se moverá ni un milímetro" de su objetivo independentista.

"Los albaneses no aceptarán la idea de Milosevic, pues echaría por tierra todo lo que se ha logrado hasta ahora y continuaría nuestra agonía", declaró Rifat Bljaku, número dos del Partido Parlamentario, la fuerza más afín a la guerrilla (su presidente, Adem Demaci, abandonó el cargo para ponerse al frente de la dirección política del ELK).

El objetivo, la independencia

"No sé hasta qué punto los sujetos políticos kosovares aceptarán ese acuerdo, pero puedo imaginar que los que tomaron las armas para defender a sus familias y su pueblo no lo aceptarán, porque están determinados a lograr la independencia", aseguró Rexhep Qosja, disidente de la LDK. Según Qosja, el estatuto interino es peligroso para los albaneses, porque su periodo de vigencia (de tres a cinco años) puede "debilitar" su posición cuando llegue el momento de negociar la solución definitiva.Rugova y el jefe de su equipo negociador y colaborador cercano, Fehmi Agani, intentaron ayer calmar los ánimos albaneses contra el estatuto provisional al precisar que se trata sólo de un "preacuerdo" y que en ningún caso aceptarán un autogobierno que deje a Kosovo bajo administración serbia.

"La mejor solución es un Kosovo independiente y un protectorado internacional en una fase transitoria", reiteró Rugova en su habitual rueda de prensa de los viernes. Rugova no quiso entrar en detalles sobre el acuerdo en ciernes ni sobre las reticencias del ELK, a las que se refirió contestando simplemente que él es el "presidente de todo el pueblo de Kosovo". Para Qosja, es ridículo que Rugova pretenda representar a todos los albaneses cuando ni siquiera pudo evitar que su partido se partiera en dos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de septiembre de 1998