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El director de "El imperio contraataca" augura que la técnica digital revolucionará los filmes de ciencia ficción

El director de El imperio contraataca, Irvin Kershner, anticipó ayer en Ronda (Málaga) el provechoso futuro de los efectos especiales en las películas. El cineasta norteamericano cree que las nuevas técnicas digitales abaratarán lo suficiente los costes para que los productores independientes se atrevan con el mundo de la ciencia ficción. Kershner auguró que en un plazo de un año se hará notar el avance digital "que traerá efectos especiales que no se podían imaginar". El director aseguró que las preferencias cinematográficas de Hollywood se decantan por directores comerciales, "porque es más barato contratarlos y destinan sus películas a un público adolescente que va hasta 30 veces a ver Titanic". Kershner, que participó en un seminario dedicado a futuros cineastas, reconoció las dificultades que tiene un director de una película de bajo presupuesto para darla a conocer en Estados Unidos "si no cuenta con unos 15 millones de dólares para realizar una operación de marketing". Señaló que sin embargo esta situación no es igual en Europa donde los costes de promoción son mucho más bajos, mientras que en su país "todo se resume en la venta de la película al público".

En su continua dismitificación de Hollywood, el cineasta describió el miedo de Sean Connery al tener que filmar en una película de James Bond una escena junto a tiburones, las imposiciones de los productores en los guiones o los celos de los estudios de filmación por controlar todas las grabaciones de las películas.

Kershner explicó cómo George Lucas, director de La guerra de las galaxias, le enseñó la maqueta de la hacienda que pretendía comprar y que eso sólo sería posible repitiendo su éxito con El imperio contraataca. Si fracasaba, Lucas se arruinaba. El reto fue aceptado por el veterano director que cree que el secreto del éxito de este proyecto, que le supuso tres años de trabajo y que no volvería a repetir, residió en "la buena comunicación que tuvimos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de agosto de 1998